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jueves, 15 de octubre de 2026

CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA MUJER RURAL EN PERIANA 2026.

DÍA DE LA MUJER RURAL EN PERIANA 2026

Hoy no quiero hablaros de estadísticas, ni de grandes palabras, sin adornos, con la palabra limpia, hoy quiero hablar de mujeres. De mujeres con las manos agrietadas, la espalda cansada y el corazón lleno de preocupaciones. De nuestras madres, de nuestras abuelas, de nuestras vecinas. De esas mujeres rurales que hicieron de su vida una jornada interminable.

Mujeres que se levantaban antes de salir el sol arreglar los animales, adecentar la casa, prepara algo de comida para llevar, cargar la bestia... para ir al campo y regresaban cuando el día ya casi había terminado.

Mujeres que trabajaban la tierra, recogían frutos, cuidaban animales y soportaban el frío del invierno y el calor del verano. Y que, al llegar a casa, no habían terminado su jornada: todavía quedaba preparar la comida, lavar, limpiar, atender a los hijos, cuidar de los mayores y dejarlo todo listo para el día siguiente.

Trabajaban de sol a sol en el campo y, al volver, seguían trabajando entre las cuatro paredes de su casa.

No tuvieron vacaciones, ni horarios, ni un simple capricho, ni un sueldo por todas esas horas dedicadas a contribuir con la economía familiar arrimando el hombro en todo aquello que se las necesitaba y además cuidar de los suyos. Mujeres que no pudieron elegir qué querían hacer con su vida, porque había una familia que sacar adelante y demasiadas necesidades que atender. Aprendieron a no quejarse, a no pedir, a dejar sus sueños para más adelante. Y ese más adelante, en demasiadas ocasiones, nunca llegó.

Muchas de ellas lloraban a escondidas. Ellas también tenían ilusiones, deseos y derecho a una vida propia y hemos confundido su fortaleza con la obligación de aguantarlo todo.

Y hoy, en el Día Internacional de las Mujeres Rurales, debemos preguntarnos algo: ¿cuántas veces les hemos dado las gracias y cuántas veces les hemos aliviado de verdad la carga?

Porque no basta con reconocer su sacrificio. No basta con llamarlas luchadoras. También tenemos que reconocer las desigualdades que soportaron y trabajar para que sus hijas y sus nietas no tengan que renunciar a tanto para sacar adelante a sus familias.

A nuestras mujeres rurales les debemos mucho más que un aplauso. Les debemos respeto, oportunidades y memoria. Les debemos una sociedad en la que cuidar no sea una obligación exclusiva de las mujeres, en la que su trabajo tenga el valor que merece y en la que ninguna tenga que olvidarse de sí misma para que los demás puedan estar bien.

Y si tenemos la suerte de tener cerca a nuestras madres y abuelas, no esperemos a que falten para reconocer todo lo que hicieron. Preguntémosles cómo están. Escuchemos sus historias. Sentémonos con ellas. Porque quizá nunca nos hayan contado cuánto les costó llegar hasta aquí.

A todas esas mujeres que sembraron la tierra, criaron a sus hijos, sostuvieron sus hogares y sacaron adelante a sus familias con más esfuerzo que recursos, queremos deciros hoy que os vemos, que os reconocemos y que vuestra historia importa.

Feliz Día de las Mujeres Rurales. Por vosotras, por vuestra historia y por todo lo que todavía nos queda por cambiar.


(
Sus compañeros de la Asociación de Jubilados "Virgen del Carmen" estuvieron arropando a María del Carmen en este emotivo homenaje)


Discurso de homenaje a Mari del Punto: Mujer Rural de Periana
Buenas tardes a todos: autoridades, vecinos de Periana y amigos.
Hoy el Ayuntamiento, quizás, busca palabras en los despachos para intentar explicar qué significa exactamente ser una "Mujer Rural".
Pero nosotros, los que estamos aquí y los que la conocemos de verdad, no necesitamos diccionarios ni la IA. Nosotros tenemos claro que "Mujer Rural" no es un título: es, sencillamente, la Mari del Punto.
Como dice Susana, ser mujer rural es ser una mujer todoterreno: la que despacha el pan con una sonrisa, teje el punto con manos mágicas y, con esa misma fuerza, saca adelante un olivar. Es tener, como añade Adri, una mente que nunca para de inventar cosas, manteniendo por encima de todo el corazón limpio. Es, ser esa trabajadora incansable, una currante como pocas, como bien nos recuerda nuestro primo David.
Para sus tres hijos —Marcos, Mari y Susana— ¿qué podemos decir de nuestra madre? Mari dice que es la mejor madre, suegra, abuela y bisabuela del mundo, tiene unas manos únicas, una humildad inmensa y un corazón tan grande que no le cabe en el pecho. Como añade Marcos: mamá es
perseverancia pura con sus ideas, y Susana dice que es su artista referente.
Ese corazón, es el que ha tocado profundamente a cada uno de sus nietos, yernos y nuera que hoy querían dejarle claro lo que significa para ellos:
Para Lorena, ella es el ejemplo vivo de trabajo, sabiduría y amor, capaz de seguir andando cuando el camino se pone cuesta arriba. Nico, Lola y Desirée lo tienen claro: ella es ejemplo de valentía, coraje y del amor más puro, porque la vida rural corre por sus venas. Por eso Mario dice con orgullo, que es una "fenómena en todo", y Cristian, le da las gracias por absolutamente todo lo que hace por nosotros. Antonio y Juan la ven enraizada a la familia y a su tierra.
Su legado ya está vivo también en los más pequeños, en sus biznietos. Manuela dice que le encanta pasar tiempo con ella porque nunca está quieta y siempre aprende algo nuevo.
Para Carmen, la más pequeña de la familia, su abuela es preciosa y —atención aquí— ¡hace los mejores fideos amarillos del mundo!
Al final, como dice Ismael, todo se resume en una verdad universal: es la mejor abuela del mundo mundial. Y por eso Vane lo dice, y lo dirá siempre bien alto: "¡Yo de mayor quiero
ser como mi abuela Mari!". Porque, como bien dice Jose, las abuelas son, en realidad, otra madre más.
Mamá, hoy Periana te rinde este bellísimo y merecido homenaje público. Pero el verdadero premio no es una placa, ni un diploma. El verdadero premio, es el orgullo de tenerte, de aprender de ti y de llevar tu sangre, nos lo quedamos nosotros todos los días del año.

¡Muchísimas felicidades, Mari del Punto! ¡Te queremos con todo el alma! Y agradecer al pueblo entero de Periana este reconocimiento de Mujer rural 2026, gracias!



(Sus compañeras de la Asociación Pinceles quisieron arroparla en este día tan especial).

Como se ha mencionado al comienzo de este acto, hoy, 15 de octubre, celebramos el Día Internacional de la Mujer Rural, una fecha para reconocer a tantas mujeres que, con su trabajo y dedicación, han sacado adelante a sus familias y han contribuido a la vida de nuestros pueblos.
Para nosotros es una alegría y un orgullo que nuestra madre reciba este reconocimiento. Por eso, mi hermano y yo queremos compartir con todos vosotros algunos recuerdos de su vida, de su trabajo y de todo lo que ha aportado a su familia y a este pueblo.
Antes de comenzar, queremos agradecer a la Corporación Municipal y a las asociaciones que han hecho posible este homenaje que reconozcan la trayectoria de mujeres que han contribuido tanto a la vida de nuestro pueblo y que nos brinden la oportunidad de compartir un poco de sus historias.
Nuestra madre nació en Periana, en la calle Las Monjas, en el seno de una familia formada por Carmela y Rafael Barroso. Era la segunda de tres hermanas, la mayor Carmen y la pequeña, Pilar.
Parte de su infancia transcurrió en La Lomilleja, en la Fonda La Giralda, antiguamente conocida como el bar Pepito la Justa. Allí compartió muchos momentos con sus amigas Tere y Encarni, las hijas de Encarna, la peluquera, con quienes todavía hoy recuerda anécdotas que le sacan una sonrisa. Más adelante, la familia se trasladó a El Cruce, donde sus padres, nuestros abuelos, montaron el bar Barroso.
Durante su etapa escolar, su maestra, Josefina Mateos, la animaba a continuar estudiando porque sabía que tenía capacidad para ello. Sin embargo, al terminar los estudios primarios, se incorporó de lleno al negocio familiar.
En El Cruce no había solamente un bar. También tenían una pequeña fonda y una librería donde se vendía prácticamente de todo: desde libros y lápices hasta arropía y aquellos famosos bocadillos de mortadela que todavía hoy recuerda toda una generación. Además, cada semana recibían la visita del notario. Para que pudiera atender a todas las personas del pueblo que acudían a realizar sus escrituras, tenían que desmontar prácticamente toda la casa y acondicionar el espacio para recibirlas, mientras el bar seguía funcionando con normalidad. Todo aquello suponía un esfuerzo enorme.
A lo largo de esos años, hubo también una persona muy vinculada a esa historia familiar: su tía Monsa, que siempre estuvo cerca del negocio y formó parte de aquellos años tan importantes para nuestra familia.
De sus padres aprendió el valor del trabajo, la responsabilidad y esa manera de entender la vida en la que la familia siempre ocupa un lugar importante.
Con el tiempo, formó su propia familia junto a su marido, Leoncio, nuestro padre, y dedicó toda una vida al trabajo en el bar. Fueron años de jornadas largas, muchas responsabilidades y trabajo constante, día tras día. Una vida entera de dedicación y con muy poco descanso. Si algo te ha caracterizado siempre, mamá, ha sido lo trabajadora y laboriosa que eres. Cuando terminabas la jornada en el bar, ya de madrugada, todavía te veíamos haciendo punto de cruz o tejiendo jerséis.
Porque, incluso después de tantas horas de trabajo, siempre encontrabas algo que hacer.
En ese camino también contaste con la ayuda de mujeres fundamentales: tu madre, Carmela; tu suegra, Remedios; y una mujer muy especial para nosotros, María Riera, que siempre ha sido nuestra tata. Todas ellas forman parte de nuestra historia familiar y de aquellos años en los que, con el trabajo y la ayuda de unos y otros, se iba sacando todo adelante.
En aquel bar no solo se trabajaba. También había conversaciones, encuentros y comidas preparadas con esmero. Hay un recuerdo de aquella época que seguro que a más de uno le resulta familiar: tu famoso bizcocho, siempre acompañado de su infusión. Raro era el difunto del pueblo para el que no preparabas aquel manjar.
Todavía recordamos mi hermano y yo cuando llegábamos del instituto, veíamos el bizcocho en el horno y preguntábamos casi automáticamente: ¿Quién se habrá muerto? Porque bastaba con escuchar las campanas para que, sin saber de quién se trataba, ya te pusieras a prepararlo. Hoy recordamos aquella costumbre con mucho cariño. Mientras tanto, tus hijos crecíamos. Quizá no siempre pudimos disfrutar de ti tanto como nos hubiera gustado, pero los años nos han permitido comprender mejor todo lo que había detrás de aquella entrega. Hoy entendemos que, detrás de tantas horas de trabajo, había también una preocupación constante por la familia y por sacarnos adelante.
Por eso, mamá, hoy queremos darte las gracias. Gracias por tantos años de esfuerzo, por cada comida preparada, por cada preocupación y por tantas cosas que hiciste sin esperar nada a cambio.
Gracias por enseñarnos, junto a papá, el valor del trabajo, la importancia de la familia y, sobre todo, la necesidad de ser buenas personas.
Siempre nos habéis transmitido que lo importante es hacer el bien, ayudar a los demás y actuar de corazón, sin esperar nada a cambio. “Haz siempre el bien y no mires a quién”. Una frase muy vuestra, que hemos escuchado tantas veces y que resume perfectamente vuestra forma de entender la vida. Si hoy somos quienes somos, es también porque hemos crecido mirando vuestro ejemplo.
Después de tantos años de trabajo, ha llegado para ti una nueva etapa: la jubilación. Ahora puedes dedicar más tiempo a tus manualidades, participar en asociaciones y colaborar en las actividades de nuestro pueblo. Continúas realizando el tradicional altar del Corpus, preparando tus riquísimos borrachuelos y estando ahí cada vez que te lo piden. Sigues demostrando tu generosidad y tus ganas de colaborar con todo aquello que forma parte de la vida de nuestro pueblo.
Ahora disfrutas de una alegría muy especial: tu nieto. Verlo crecer, compartir tiempo con él y disfrutar de esta etapa es una de esas cosas bonitas que te regala la vida después de tantos años de trabajo. Espero y deseo que él pueda aprender de vosotros y que también crezca con ese ejemplo de trabajo, esfuerzo, generosidad y bondad que nos habéis transmitido. Hoy, tu historia nos recuerda a tantas mujeres que han dedicado su vida a trabajar, a cuidar de sus familias y a contribuir al bienestar de sus pueblos. Mujeres que han pasado buena parte de su vida detrás de un mostrador, atendiendo a sus clientes, ocupándose de sus casas y de sus familias, y sacando adelante sus negocios con esfuerzo y constancia. Mujeres que muchas veces no han recibido el reconocimiento que merecían, pero cuyo trabajo ha sido fundamental para la vida de sus pueblos. Y tú, mamá, eres una de ellas.
Una mujer nacida y criada en nuestro pueblo, que ha trabajado aquí, ha formado aquí su familia y ha desarrollado aquí toda su vida. Una mujer que ha dejado su huella por su trabajo, por su forma de tratar a los demás y por los valores que nos ha transmitido. Mamá, hoy nos sentimos orgullosos de tu historia, de tus raíces y de la huella que has dejado en nuestro pueblo. Pero, sobre todo, nos sentimos orgullosos de ser tus hijos. Deseamos que disfrutes de esta nueva etapa con salud, tranquilidad y alegría, rodeada de tu familia y disfrutando de tu nieto y de todas esas pequeñas cosas que te hacen feliz.
Hoy tenemos un motivo más para celebrar, porque también es tu santo, Santa Teresa. Feliz Día Internacional de la Mujer Rural, feliz Santa Teresa y enhorabuena por este reconocimiento. Gracias por todo lo que nos has enseñado y por la madre que has sido y sigues siendo. Te queremos.




(Sus compañeras de la Asociación "San Fernando Rey" quisieron apoyarla en este día tan especial)


Felicidades Antonia… Menuda sorpresa, eh… Esto si que no te lo esperabas. Buenas tardes… Agradecer este reconocimiento que hoy se le brinda porque, desde luego, si hay algo de lo que ella se sienta orgullosa y nosotros también es de ser como dice: una mujer de campo. Junto a sus hijos y nietos es a lo que más apegada está -AL CAMPO- y lo que -podemos decir- de verdad, le da la vida. 

La suya ha sido toda una vida de trabajo, porque eso es lo que han tenido las mujeres rurales de su generación. Donde cubrir las necesidades de los demás ha estado siempre por delante de las propias. Lo de ir al colegio de niña era una odisea. Porque ir, ir, iba cuando llovía. Trabajar en el campo, cogiendo aceitunas y lo que hiciera falta era lo que había entonces. Y es que eran aquellos unos tiempos en los que nadie le preguntaba a un niño – y menos a una niña- si quería estudiar, ir a la escuela. 

Entonces la prioritario era tener algo que comer todos los días y no la educación de los hijos. Así que desde bien pequeña ha estado trabajando todo lo que ha podido y más, si no que se lo digan a su cuerpo. Ha hecho de todo y nosotros -su familia- solo hemos visto una mínima parte: coger aceitunas, varear, segar, trillar, coger y envasar melocotones, irse a Zafarraya a los tomates, habichuelas, lechugas y lo que hubiese que recoger, quemar leña, echar líquido si hacía falta y todo lo que surgiese por el camino… Jornadas interminables de trabajo porque al campo hay que añadirle el arreglo de los animales, la casa, la comida, blanquear cuando tocaba, el cuidado de un padre, de un marido y de cuatro hijos,... 

La primera que se ha levantado siempre y la última que se ha acostado. No nos extraña que muchas veces cuando éramos más pequeños y nos llevaba al médico o se sentaba un momento se quedase dormida. Lo que nos preguntamos muchas veces es como está viva y con tanta energía aún. La hemos visto lavar a mano las gasas de los más chicos bien temprano ante de irse al campo, fregar el suelo por la noche cuando conseguía que nos fuésemos a la cama, porque ya no le daban las horas del día. Y eso sólo es una mínima parte de todo lo que ha hecho, se ha quitado y nos ha dado, porque su fin único era contra viento y marea que sus hijos estudiásemos, estudiásemos y estudiásemos,… Todo porque tuviésemos una vida mejor que la de ella. Porque lo que es la de ella no ha sido fácil. Su madre murió cuando era una adolescente –4 niñas se quedaron con un padre, de los de entonces. Por si fuera poco, a los 50 se quedó viuda, con 4 hijos, justo cuando tu vida por primera vez empezaba a ser eso, vida. Pero ella luchadora incansable jamás la hemos visto claudicar. Aquí está y sigue, tiene cuerda para rato… 

Porque después de sus hijos han venido sus 8 nietos para los que -ellos mismos lo pueden decir- siempre está disponible, cuidándolos aún mejor que a sus hijos, que ya es difícil. En el huerto con la abuela, en el campo, las croquetas de la abuela, las migas, los roscos fritos, la tarta de queso, los crepes, me quedo a dormir en su casa… y lo que haga falta. La Antonia es el pegamento de la familia. 

Ahora a sus 78 años ha vuelto a la escuela. Y es que nunca es demasiado tarde para empezar. Por una vez, en mucho tiempo, la vemos hacer algo por y para ella. La Antonia, nuestra madre, suegra y abuela es solo un pequeño botón de muestra de todas las mujeres rurales que estáis hoy aquí y en muchos otros puntos del planeta pegadas a la tierra, invisibles, pero decisivas para la preservación y el mantenimiento de los entornos rurales. 

Mujeres todas con una historia de vida que tenéis que tener voz y presencia . Y a la Antonia Prevenio solo decirle que a sus nietos, hijos de sangre y del corazón nos va a faltar vida para devolverle y agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros y nos sigues regalando a diario. Pero bueno… como tú dices que va a ser eterna yo creo que nos dará algo de tiempo, no?





(Sus compañeras de la Asociación Crisol quisieron arroparla en este día tan especial)

MI MADRE,
UNA MUJER HECHA DE TIERRA, SABIDURÍA Y AMOR

Mi madre es una de esas mujeres que no necesitaron muchos años de escuela para aprender las grandes lecciones de la vida. Una mujer rural, trabajadora, luchadora, madre, ama de casa y abuela, que ha sabido construir un mundo entero con sus manos, su esfuerzo y su imaginación.

Apenas tuvo la oportunidad de sentarse en un pupitre, pero la vida le puso delante una escuela mucho más dura: la del trabajo, la necesidad, los sacrificios y las responsabilidades. Y en esa escuela aprendió a ser fuerte, a no rendirse y a sacar adelante a su familia con lo poco o mucho que tuviera.

Porque mi madre tiene algo que no se aprende en los libros: una cabeza llena de ideas, una imaginación inmensa y unas manos capaces de convertir lo sencillo en algo extraordinario.

Sabe coser, sabe pintar, crear, inventar y dar vida a aquello que otros ni siquiera imaginan. Donde alguien ve una tela, ella ve una posibilidad; donde otros ven algo viejo, ella encuentra una forma de transformarlo; donde parece que no hay nada, su imaginación es capaz de crear belleza.

Quizá no tuvo muchos estudios, pero tiene una inteligencia de esas que no necesitan títulos para demostrar lo que valen. La inteligencia de quien observa, aprende, resuelve, inventa y encuentra soluciones cuando parece que no las hay.

Sus manos han trabajado la tierra, han cuidado una casa, han vestido a los suyos con sus costuras y han llenado de pequeños detalles la vida de quienes la rodean. Manos que seguramente conocen el cansancio, pero que nunca han perdido la capacidad de crear.

Ha sido madre, mujer, compañera, trabajadora incansable y ahora abuela, regalando a sus nietos una ternura que nace de toda una vida de amor y sacrificio.

Hay mujeres que deberían tener un monumento, aunque nunca hayan salido en los libros de historia. Mujeres que hicieron muchísimo con muy poco, que aprendieron sin maestros, que crearon sin recursos y que sacaron adelante a sus familias sin que nadie les enseñara cómo hacerlo. Mi madre es una de ellas.

Una mujer que quizá no pudo estudiar, pero que sabe de la vida. Que quizá no tuvo grandes oportunidades, pero que lleva dentro una riqueza que no se compra con dinero. Una mujer con talento, con ingenio, con imaginación y con un corazón que vale más que todos los diplomas del mundo.

Mamá, ojalá el mundo pudiera ver lo que yo veo en ti. Ojalá pudieras mirarte alguna vez con mis ojos y descubrir lo extraordinaria que eres. Tu valor no está en los estudios que no pudiste tener, sino en todo lo que has sido capaz de aprender, crear, construir y regalar a los demás.

Eres campo, eres raíces, eres arte, eres ingenio y eres amor.

Qué orgullo ser parte de tu historia, mamá. Qué suerte tener tus manos, tu ejemplo y tu amor tan cerca. Porque hay títulos que se cuelgan en una pared, pero hay sabidurías que se llevan en el alma. Y tú, mamá, eres sabia sin haber necesitado que nadie te lo enseñara.



El alumnado de la Escuela de Adultos de Mondrón, quiso agradecer a la concejala Gema Frías Luque el trabajo desarrollado en los últimos meses, en la escuela, para conseguir que este curso escolar pueda ser una realidad para los adultos.


Además estuvo presente la Asociación Esperanza que comunicó a todos los presentes el dinero recaudado en el evento celebrado el 4 de octubre, batiendo récord con un total de 11.100,00€.



Las homenajeadas son:

María del Carmen Ortigosa Bonilla

María Teresa Barroso

Antonia López Oviedo

María del Carmen Benítez Torres García

Como podéis ver 4 mujeres totalmente diferentes que a su vez tienen algo en común, mujeres queridas por sus compañeras. Mujeres que forman parte de las asociaciones de mujeres y que en días como hoy demuestran que podemos apoyarnos y seguir dando valor a lo que realmente importa, a lo que somos, a nuestra esencia y a nuestras raíces.

Mujeres que sin saberlo mantienen nuestras tradiciones a través de la costura y ojo, también la merienda. Que esas costumbres no se pierdan “ benditas meriendas”

Se hizo un pequeño video en representación de a todas aquellas mujeres que ya no están y nos dejaron su legado, aquellas que abrieron camino y nos dejaron su fuerza, cariño y su ejemplo, su trabajo forma parte de nuestra historia y su recuerdo permanecerá siempre en nuestras vidas. Mucho de lo que hoy somos nació en sus manos, las que trabajaron la tierra, sostuvieron hogares y nos ayudaron a crecer. Cada rostro que aparece en el vídeo nos recuerda a muchas otras mujeres que también dejaron huella en nuestras vidas. Sirva este pequeño recuerdo como homenaje a todas ellas, que forman parte de lo que somos y de la historia de Periana.

María del Carmen Ortigosa Bonilla, elegida para representar Periana en la Mancomunidad de Municipios.




15/10/2026
Periana celebra con orgullo el reconocimiento a la trayectoria profesional de María del Carmen Ortigosa Bonilla, elegida para representar al municipio en la Mancomunidad de Municipios.


Hoy es un día de celebración para Periana. María del Carmen Ortigosa Bonilla ha sido la mujer elegida para representar al municipio en la Mancomunidad de Municipios, un reconocimiento que pone en valor su trayectoria laboral y su aportación a la sociedad.


Este nombramiento supone un motivo de orgullo para el municipio y destaca la importancia de reconocer el esfuerzo, la dedicación y la experiencia de las mujeres, así como de seguir impulsando su participación en los espacios de representación y toma de decisiones.


En este día tan especial, María del Carmen ha estado acompañada por la concejala de Igualdad, Almudena Vázquez; la alcaldesa de Periana, Meritxell Vizuete; el teniente de alcalde, Javier Segarra, familiares y otras autoridades que han querido compartir con ella este importante momento.


Desde Periana se celebra esta elección con ilusión y satisfacción, deseándole a María del Carmen Ortigosa Bonilla mucho éxito en esta nueva etapa, en la que llevará el nombre de su municipio a la Mancomunidad de Municipios.


¡Enhorabuena, María del Carmen! Tu reconocimiento es también una alegría para Periana y un motivo para seguir visibilizando el talento, la experiencia y la contribución de las mujeres a nuestra sociedad.

miércoles, 11 de marzo de 2026

CELEBRACIÓN DÍA DE LA MUJER EN PERIANA.

 



Hoy es un día especial, no solo por la conmemoración del Día de la Mujer Trabajadora, sino porque se rinde homenaje a una mujer cuya vida ha estado marcada por el compromiso, el amor y la responsabilidad. Este reconocimiento no solo la celebra a ella, sino que también representa a tantas mujeres de este pueblo que, con esfuerzo y dedicación, han construido caminos llenos de dignidad. Mujeres fuertes, luchadoras y trabajadoras que merecen ser visibles.

En esta ocasión, el homenaje recae en María del Carmen Carrera Vegas, quien lo recibe con la humildad que siempre la ha caracterizado, pero también como símbolo de todas aquellas mujeres que han dedicado su vida a la enseñanza. Para sus hijos, este reconocimiento no hace más que confirmar lo que siempre han sabido: que su madre ha sido ejemplo de entrega y generosidad, incluso cuando eso implicaba dejarse a sí misma en segundo plano. Le agradecen todo lo que les ha dado, incluso aquello que supuso renuncias silenciosas.

Quienes la conocen saben que su vida no se define por títulos ni cargos. Su historia se ha construido en lo cotidiano: en el aula, en su hogar y en el cuidado constante de los suyos. Ha sido maestra, sí, pero antes que eso ha sido ejemplo. Ejemplo de constancia, de esfuerzo y de un corazón entregado a los demás. Su vocación no se limitó a enseñar contenidos, sino que fue mucho más allá: acompañó, escuchó, cuidó y sembró valores en cada niño y niña que pasó por sus manos.

A lo largo de su trayectoria, nunca perdió la ilusión ni el compromiso, aunque el camino no siempre fue fácil. Hubo sacrificios, momentos en los que no pudo estar presente físicamente con su familia, pero nunca dejó de estar en lo esencial. Porque la presencia no se mide en kilómetros, sino en amor, y de eso nunca faltó.

En su historia hay figuras imprescindibles, como la de su hermana mayor, Cecilia. Ella fue un pilar fundamental, quien creyó en sus posibilidades y la apoyó para que pudiera estudiar y tener oportunidades. Ese gesto de generosidad marcó un antes y un después, demostrando que muchas veces, detrás de una mujer fuerte, hay otra mujer que la sostuvo. Su familia le agradece profundamente ese acompañamiento constante, así como el cariño y cuidado que brindó en momentos importantes de la infancia.

Nacida en diciembre de 1960, en el seno de una familia humilde y trabajadora, fue la menor de tres hermanos. Desde joven comprendió el valor del esfuerzo y la responsabilidad. Para poder estudiar, tuvo que salir de casa, regresando solo algunos fines de semana, mientras contribuía también a la economía familiar. Con el tiempo, conoció a quien sería su compañero de vida, con quien formó una familia y tuvo dos hijos. Finalmente, logró completar su formación como maestra, dedicando su vida a una profesión que reflejaba su vocación de servicio.

Si hubiera que resumir su historia en una palabra, sería resiliencia: la capacidad de seguir adelante, adaptarse y construir su camino a pesar de las dificultades.

Antes de conseguir su plaza definitiva, obtuvo la segunda mejor nota de Andalucía, pero pasó muchos años como interina. Durante ese tiempo trabajó en numerosos colegios, viviendo en una constante incertidumbre, adaptándose a cambios continuos, desplazándose de un lugar a otro y empezando de nuevo una y otra vez. Esa etapa exigió fortaleza y valentía.

Aunque siempre fue capaz de enfrentarse a grandes retos por su familia, tenía un miedo que la acompañó durante años: el de conducir. En ese aspecto, su marido fue un apoyo fundamental, recorriendo diariamente grandes distancias para que ella pudiera ejercer su trabajo. Su esfuerzo silencioso fue clave para que ella pudiera desarrollar su vocación. Su familia reconoce en él no solo a un gran compañero de vida, sino también a un padre y abuelo ejemplar.

El trabajo de María del Carmen nunca terminaba al salir del aula. Ser una maestra comprometida implicaba continuar en casa, preparando clases, atendiendo necesidades y dando siempre un poco más. A la vez, asumía su papel como madre, algo que no siempre resulta fácil cuando se compagina con la vida laboral. Hubo sacrificios, falta de descanso y momentos en los que priorizó a los demás por encima de sí misma.

También fue hija, y de las que entienden el cuidado como un acto de amor sin límites. Estuvo al lado de sus padres hasta el final, con paciencia, respeto y entrega absoluta. Sin quejas, sin buscar reconocimiento, simplemente estando cuando hacía falta.

Por eso, este homenaje no es solo por su labor como maestra, sino por su trayectoria como mujer. Porque ese trabajo invisible, el de cuidar, sostener y acompañar, también es una forma inmensa de trabajo, aunque no siempre sea reconocido.

A lo largo de los años, ha formado a cientos de alumnos, despertado vocaciones y dejado huella en muchas vidas. Pero su enseñanza más importante no estuvo en los libros ni en la pizarra, sino en su propio ejemplo. En casa enseñó que el trabajo es dignidad, que el esfuerzo honra lo que se hace y que cuidar es una de las formas más puras de amor.

Hoy recibe un aplauso público que sin duda merece, pero su familia quiere recordarle que ese aplauso ha existido siempre, aunque haya sido en silencio. Cada vez que la vieron levantarse cansada y seguir adelante, cada vez que después de un día de trabajo encontraba fuerzas para escuchar, cada vez que cuidó con ternura infinita a los suyos o renunció a algo propio sin dramatismo.

No solo ha sido una madre excepcional, sino que hoy también es una abuela maravillosa. Es la raíz que sostiene a su familia, quien les recuerda de dónde vienen y les ha enseñado quiénes son. Si hoy sus hijos están orgullosos, es porque ella les enseñó primero a ser personas.

Gracias por su trabajo, por su ejemplo y por su amor incondicional. Gracias, mamá. Te queremos.





HOMENAJE DÍA DE LA MUJER: LAURA ORTIGOSA GARCÍA

Para conmemorar el Día de la Mujer (8 de marzo), quiero dedicar unas palabras muy especiales a mi hermana.
Quienes la conocen saben que es una persona muy alegre, simpática y cercana. Siempre tiene una sonrisa en la cara, una palabra amable y una forma tan bonita de tratar a la gente, que hace que todos se sientan bien a tu lado.
Pero, además de tu gran corazón, eres muy trabajadora y luchadora. Cada día te levantas con esfuerzo y dedicación para trabajar en la tienda que tanto has deseado, y en la que familiares y clientes te han apoyado. Detrás de cada jornada hay horas y horas de trabajo, constancia y muchas ganas de salir adelante.
Pero si hay algo que realmente te hace admirable es tu FUERZA. Nos has demostrado que la vida se debe afrontar con alegría, con coraje y con una gran sonrisa, incluso cuando el camino no es fácil.
Para mí, y para muchas personas, eres un orgullo, una inspiración y una mujer maravillosa.
Hoy quiero darte las gracias por ser como eres, por tu lucha diaria, por enseñarnos tanto cada día y por recordarnos que la fuerza de una mujer no tiene límites ni obstáculos. Feliz Día de la Mujer. Miércoles, 11 de marzo de 2026






Mónica Moreno Pérez, reconocida como “Mujer del Año 2026” en representación de Periana

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el municipio de Periana ha distinguido a Mónica Moreno Pérez como “Mujer del Año 2026”, en reconocimiento a una trayectoria marcada por el esfuerzo, la constancia y el compromiso con su entorno.

Desde muy pequeña, Mónica Moreno aprendió el valor del trabajo ayudando a su familia, tanto en las labores del campo como en la carnicería fundada por su madre. Aquellos primeros años forjaron una personalidad basada en la responsabilidad, la dedicación y el espíritu de superación.

Vecina de Periana desde hace años y madre de dos hijos, ha desarrollado gran parte de su vida laboral en el ámbito del comercio local. Durante 25 años trabajó en el supermercado familiar de sus suegros, donde se ganó el cariño y el respeto de clientes y vecinos gracias a su cercanía, amabilidad y entrega diaria.

Actualmente, Mónica Moreno se dedica al sector del turismo rural, una etapa que afronta con la misma ilusión, constancia y capacidad de trabajo que han guiado su trayectoria personal y profesional. Su adaptación a nuevos retos refleja su carácter emprendedor y su firme compromiso con el desarrollo local.

Este reconocimiento pone en valor no solo su historia personal, sino también la de tantas mujeres que, desde el trabajo diario y muchas veces silencioso, contribuyen al crecimiento de sus comunidades.

El Ayuntamiento de Periana, a través de este galardón, destaca el ejemplo de vida de Mónica Moreno Pérez, símbolo de esfuerzo, cercanía y dedicación, valores que representan a la mujer trabajadora en el presente y futuro del municipio.









LAS MEJORES IMÁGENES DEL DÍA DE LA MUJER 2026.

martes, 10 de marzo de 2026

MUJER DEL AÑO DIPUTACIÓN DE MÁLAGA 2026






10/03/2026
La primera de las cuatro galas comarcales se celebra en la sede de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía.
La reconocida como “Mujer del Año 2026” en representación de Periana ha sido Mónica Moreno Pérez.
Mónica Moreno desde muy pequeña aprendió el valor del trabajo y el esfuerzo ayudando a su familia en el campo y en la carnicería que fundó su madre.
Madre de dos hijos y vecina de Periana desde hace años, durante 25 años trabajó en el supermercado familiar de sus suegros, ganándose el cariño y el respeto de quienes la conocen por su cercanía y dedicación.
Hoy en día se dedica al turismo rural, con la misma ilusión, constancia y espíritu de superación que han guiado toda su vida.

jueves, 5 de marzo de 2026

MESA REDONDA DÍA DE LA MUJER EMPRENDEDORA DE LA AXARQUÍA.

 





05/03/2026
Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y coincidiendo también con nuestras Jornadas de Emprendimiento, el pasado jueves 5 celebramos en el IES Alta Axarquía nuestra ya tradicional mesa redonda en la que participaron mujeres emprendedoras de la Axarquía.
Durante una hora, nuestras invitadas —Belén Cuenca (propietaria del Restaurante El Balneario), Pilar Martín (asesora del CADE), Elena Sanchís (gerente de Plan A Málaga), Gema Frías (concejala de Medio Ambiente y Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Periana), Rebeca Oviedo (diseñadora de moda), Elena Bocca (propietaria de Pizzería Ellen), Elena Pascual (manicurista) y Raquel Moreno (gerente de Granja Avícola San Isidro)— compartieron su experiencia con el alumnado de 1° de Bachillerato y 4° de ESO, a quienes animaron a emprender y aconsejaron que nunca dejen de intentar alcanzar sus sueños.
Agradecemos a todas ellas su participación desinteresada y el ejemplo que ofrecen a nuestro alumnado.

martes, 25 de noviembre de 2025

Periana se une al Día Internacional contra la Violencia de Género con una marcha pacífica y multitudinaria.

 










Periana, 25 de noviembre de 2025.
En la mañana de hoy, martes 25 de noviembre, Periana ha conmemorado el Día Internacional contra la Violencia de Género con una marcha pacífica que ha recorrido las principales calles del municipio. La jornada, marcada por la unidad, la emoción y el compromiso colectivo, ha reunido a vecinos y vecinas, a los centros educativos de Periana y Mondrón, así como a las asociaciones de mujeres de la localidad.

La marcha ha comenzado a primera hora, con una gran participación ciudadana que ha querido mostrar su rotundo rechazo a todas las formas de violencia machista y su apoyo a las víctimas. Pancartas, mensajes de concienciación y gestos de solidaridad han acompañado el recorrido, simbolizando la voluntad común de avanzar hacia una sociedad más justa, segura y libre para todas las mujeres.

Durante el recorrido se han portado pancartas y mensajes de apoyo a las víctimas, así como lemas que recordaban la importancia de la prevención, la educación en igualdad y la responsabilidad compartida frente a esta grave vulneración de derechos humanos. La jornada ha culminado con la lectura de un manifiesto en el que se ha subrayado la necesidad de seguir trabajando desde todos los ámbitos —institucional, educativo y social— para avanzar hacia un futuro sin violencia.

El Ayuntamiento de Periana ha agradecido la alta participación y ha destacado el valor simbólico y pedagógico de este tipo de actos, que contribuyen a visibilizar la lucha de las mujeres y a reforzar el compromiso del municipio con la igualdad real.



A continuación, se comparten algunas imágenes de este día tan significativo para toda la comunidad.

Porque la violencia de género no es un problema privado: es una cuestión social que nos interpela a todos. Hoy Periana lo ha vuelto a dejar claro.

lunes, 24 de noviembre de 2025

Periana participa en la conmemoración del Día Internacional contra la Violencia de Género organizado por Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol.






Periana, 24 de noviembre de 2025.

Esta mañana, la alcaldesa de Periana, Meritxell Vizuete, y la teniente de alcalde, Almudena Vázquez, han asistido al acto organizado por la Mancomunidad de Municipios Costa del Sol Axarquía con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora el próximo martes 25 de noviembre.

Durante la ceremonia, se guardó un minuto de silencio en memoria de todas las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas, un gesto solemne que ha contado con la participación de alcaldes, tenientes de alcalde y concejales de toda la comarca.

La presencia de Periana en este acto refuerza el compromiso del municipio con la erradicación de la violencia de género, recordando la importancia de la sensibilización, la educación y la colaboración de todas las instituciones y vecinos para construir una sociedad más segura e igualitaria.

Todos los municipios asistentes se unieron para denunciar la violencia de género y reafirmar su apoyo a las víctimas, subrayando la necesidad de seguir trabajando día a día para prevenir y erradicar cualquier forma de violencia hacia las mujeres.