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sábado, 5 de septiembre de 2026

El retiro de uno de los hombres más poderosos de la España de Isabel II: aún existe y está en una aldea de la Axarquía.

 

El general Narváez eligió los Baños de Vilo, que hoy son de acceso público, para sus vacaciones de verano, lo que propició muchas anécdotas en la población de Periana.




05/09/2026 - www.diariosur.es




Llegar desde Loja hasta los Baños de Vilo, en Periana, a mediados del siglo XIX no era precisamente un viaje cómodo. Había que salvar montañas, atravesar caminos de herradura y afrontar un último tramo especialmente complicado. Aun así, Ramón María Narváez, general, duque de Valencia y uno de los hombres con mayor poder político durante el reinado de Isabel II, escogió en distintas ocasiones esta pequeña aldea de la actual comarca de la Axarquía para pasar temporadas estivales.


La elección resulta hoy llamativa, pero lo era mucho menos entonces. Los Baños de Vilo no eran únicamente un pequeño manantial de aguas sulfurosas. Durante buena parte de los siglos XVIII y XIX gozaron de prestigio como establecimiento dedicado a tratamientos medicinales y todo apunta a que fue precisamente la salud la que llevó hasta allí al conocido como Espadón de Loja.

Así lo recogen los textos históricos recopilados por José Manuel Frías, historiador de Periana, a partir de distintas fuentes y, especialmente, de artículos publicados décadas después por Segundo Pascual Toledo. En uno de ellos se señala que Narváez acostumbraba a pasar temporadas de verano en Baños de Vilo y que, según una copla popular conservada durante años, acudía buscando los beneficios de aquellas aguas.

La documentación reunida por Frías permite comprobar además el prestigio que llegó a alcanzar aquel establecimiento. En 1857, el gobernador civil remitió a los alcaldes de la provincia una circular del médico director de los Baños de Vilo en la que se divulgaban la calidad y las ventajas de sus aguas. Un año después, la temporada oficial se extendía desde mediados de junio hasta finales de septiembre.

Narváez tenía además una razón geográfica para mirar hacia este rincón malagueño. Había nacido en Loja, relativamente próxima a la Alta Axarquía, y desde allí emprendía el viaje.

Según el relato recuperado por Segundo Pascual, hacía el trayecto en dos etapas. La primera lo llevaba hasta la también emblemática Venta de Alfarnate o sus inmediaciones. Desde allí comenzaba la parte más penosa del recorrido. Podía entrar por el norte, pasando por el Puerto del Sol, o utilizar un camino de herradura que comunicaba Pulgarín con los cortijos de La Cueva y El Batán. Eran vías estrechas, solitarias y trazadas entre riscos que el propio texto llega a comparar más con veredas que con verdaderos caminos.

Alrededor de aquellos desplazamientos surgieron historias que terminaron formando parte de la memoria popular de la zona. Una de ellas sostiene que Narváez no siempre utilizaba el itinerario anunciado oficialmente. Un vecino, José Cabrilla, considerado hombre de confianza del general, era avisado previamente para salir a su encuentro con una jaca moruna. Los cambios de ruta se relacionaban en aquellos relatos con las rivalidades políticas de una época especialmente convulsa.

En Baños de Vilo se alojaba, según estas mismas fuentes, en una vivienda de dos plantas conocida como El Palacio. El nombre resultaba más solemne que sus comodidades reales, aunque la casa disfrutaba de amplias vistas hacia el sur.

Lejos de Madrid, de los consejos de ministros y de las luchas políticas, las historias conservadas en Periana presentan además una imagen diferente del general, relacionándose con agricultores, paseando entre huertas y asistiendo a reuniones en las que se bailaban verdiales, según la hemeroteca.

Una de las historias que más ha perdurado está vinculada precisamente con este baile tradicional. La recoge la documentación aportada por Frías y también forma parte del repertorio de leyendas difundido por el Ayuntamiento de Periana.

Relatos populares

El relato asegura que Narváez era aficionado a los verdiales y que quería que su propia hija aprendiera a bailarlos. Durante una de aquellas reuniones apareció un joven conocido por el apodo de Carteles, buen bailador pero vestido humildemente como pastor y calzado con unas rudimentarias albarcas de esparto. Las muchachas habrían rechazado bailar con él por su aspecto, hasta que Narváez pidió a su hija que aceptara como pareja al joven.

En una de las vueltas del baile, según este relato popular, una de aquellas albarcas rasgó el vestido de la joven. Carteles, conocedor de la fama de severidad del Espadón de Loja, temió las consecuencias. La reacción que conserva la tradición fue muy distinta: Narváez le entregó diez pesetas para que encargara unos zapatos y pudiera estrenarlos en el siguiente baile. El joven habría marchado aquella misma noche hasta Periana para despertar al zapatero y pedirle que comenzara a confeccionarlos.

La anécdota tiene incluso una segunda parte. Al terminar una de las estancias del general, Carteles acudió a despedirlo con una copla. Narváez volvió a ayudarlo económicamente, aunque esta vez le hizo una advertencia con bastante sentido político: hoy podía cantarle alabanzas porque estaba en el poder, pero esas mismas coplas podían convertirse en sátiras si algún día caía en desgracia.

Son historias transmitidas y recogidas mucho después de los hechos y, por tanto, deben entenderse como parte de la tradición local más que como episodios plenamente acreditados. Pero permiten comprender hasta qué punto el paso de Narváez quedó incorporado a la memoria de Baños de Vilo.

Ese anecdotario alcanza incluso a Colmenar. Segundo Pascual recuperó otra historia según la cual Narváez realizaba desde este enclave frecuentes excursiones a caballo hasta esa localidad, visitas que la tradición atribuía a su interés por una joven del lugar. En una de esas supuestas salidas nocturnas, él y su acompañante habrían sido sorprendidos por un grupo de bandoleros y obligados a huir.

El propio autor, sin embargo, introducía una cautela fundamental: reconocía expresamente que no conocía ningún documento que demostrara la historicidad de aquel episodio y que éste había llegado hasta su tiempo gracias a la tradición popular.

Más de siglo y medio después, el escenario de los Baños de Vilo sigue siendo visitable, aunque poco tiene que ver con aquel establecimiento decimonónico. El enclave conserva hoy una pequeña pileta de aguas sulfurosas, de acceso libre, y junto al enclave funcionan alojamientos rurales y el restaurante El Balneario, abierto en los últimos días de 2025 y centrado en cocina tradicional y producto de la zona.

martes, 11 de agosto de 2026

La Escuela Taller “La Torca”: formación, trabajo y futuro para la juventud de Periana.

 







En el año 1992 comenzó en Periana una experiencia de gran importancia para la formación y el futuro de muchos jóvenes del municipio: Escuela Taller “La Torca”, que permaneció activa durante dos años y que supuso una oportunidad de aprendizaje, formación y acercamiento al mundo laboral para toda una generación, añadir que fue la primera escuela taller que se desarrolló en Periana.

La Escuela Taller estaba organizada en diferentes módulos formativos, combinando de manera muy acertada la formación teórica con la práctica, un modelo que permitía al alumnado adquirir conocimientos, pero también aprender un oficio directamente sobre el terreno y participando en trabajos reales que repercutían en beneficio del propio municipio.

Uno de los módulos era el de Jardinería, cuyo monitor de formación teórica era Antonio Pareja, acompañado en la formación práctica por José Martín Villanueva. Dentro de este módulo se desarrollaron diferentes trabajos, entre ellos la planificación del jardín del antiguo Ayuntamiento de Periana, actual Centro Cultural, contribuyendo así a mejorar y embellecer un espacio emblemático del municipio.

Otro de los módulos era el de Albañilería, el módulo de formación lo llevó a cabo Rafael Peláez, con Ignacio Camacho como monitor de prácticas, por problemas de salud lo sustituyó su hijo y finalmente sería Antonio Palomo quien acabaría la práctica. El alumnado tuvo la oportunidad de participar en importantes actuaciones y obras, adquiriendo conocimientos directamente relacionados con el oficio y aprendiendo a desenvolverse en un entorno de trabajo real, obras como la poza de Baños de Vilo o el Lavadero Municipal son obras que quedarán en el recuerdo de todos.

También formaban parte de la Escuela Taller los módulos de Turismo Rural y Medioambiente, dirigidos por Carmen llevaría a cabo la formación y la práctica estuvo a cargo de Antonio Pareja, que aportaron al alumnado conocimientos relacionados con el entorno, la naturaleza y las posibilidades que ofrecían estos ámbitos para el desarrollo personal y profesional de los jóvenes.

Al frente de la Escuela Taller se encontraba su director, Rafael Peláez, mientras que las labores administrativas estaban a cargo de Rafael García, formando parte de un equipo que hizo posible el funcionamiento de este proyecto formativo durante aquellos dos años.

Uno de los aspectos más significativos de la Escuela Taller “La Torca” fue que la formación no se limitaba a las aulas. La teoría y la práctica iban de la mano. Los jóvenes aprendían los fundamentos de cada especialidad y, posteriormente, podían poner esos conocimientos en práctica mediante trabajos y actuaciones concretas. De esta manera, la formación adquiría un sentido mucho más cercano y útil, preparando al alumnado para enfrentarse posteriormente al mundo laboral con mayores conocimientos, experiencia y confianza.

Entre las actuaciones realizadas destacan las obras de reconstrucción de la poza de los Baños de Vilo y los trabajos llevados a cabo en el lavadero municipal, como puede apreciarse en las imágenes que acompañan este recuerdo. Son actuaciones que, además de formar a los jóvenes, dejaron una huella física en el patrimonio y en los espacios públicos de Periana.

La importancia de aquella Escuela Taller fue, por tanto, doble. Por una parte, permitió recuperar y mejorar diferentes espacios del municipio mediante el trabajo realizado por el propio alumnado. Pero, sobre todo, tuvo una enorme importancia desde el punto de vista humano y formativo.

Para muchos de aquellos jóvenes, la Escuela Taller representó su primer contacto con una formación profesional, con un oficio y con unas responsabilidades semejantes a las que posteriormente encontrarían en el mundo laboral. Aprendieron a trabajar en equipo, a cumplir horarios y responsabilidades, a utilizar herramientas y materiales, a resolver problemas y, algo fundamental, a valorar el esfuerzo y el trabajo bien hecho.

La formación teórica les proporcionó conocimientos y fundamentos; la formación práctica les permitió convertir esos conocimientos en experiencia. Ambas fueron necesarias para que muchos de aquellos jóvenes descubrieran capacidades y posibilidades que quizá hasta entonces desconocían.

Además, iniciativas como esta contribuían a que la juventud pudiera formarse sin tener que abandonar su entorno, ofreciendo alternativas y nuevas expectativas de futuro. En una época en la que las posibilidades de acceso a una formación especializada podían ser mucho más limitadas, contar en Periana con una Escuela Taller supuso una oportunidad especialmente valiosa.

Hoy, cuando han pasado más de tres décadas desde aquel año 1992, la Escuela Taller “La Torca” forma parte de la memoria de Periana. Las obras realizadas permanecen como testimonio de aquel proyecto, pero el verdadero legado de la Escuela Taller está en las personas que pasaron por sus aulas y talleres, en los conocimientos que adquirieron y en las experiencias que les acompañaron durante su vida profesional y personal.

Recordar aquella Escuela Taller es recordar también una época en la que formar a los jóvenes significaba ofrecerles herramientas para construir su propio futuro. “La Torca” no solo enseñó jardinería, albañilería, turismo rural o medioambiente; enseñó también responsabilidad, compañerismo, esfuerzo y compromiso.

Por ello, recuperar hoy la historia de la Escuela Taller “La Torca” es una forma de reconocer el trabajo de sus responsables y monitores, pero también de rendir homenaje a todos aquellos jóvenes que participaron en ella y que, con su esfuerzo y aprendizaje, contribuyeron al mismo tiempo a mejorar distintos espacios de Periana.

La formación teórica aportó conocimientos; la práctica aportó experiencia; y ambas juntas ofrecieron a muchos jóvenes una oportunidad para mirar hacia el futuro con más preparación y nuevas posibilidades. Ese fue, sin duda, uno de los grandes valores de la Escuela Taller “La Torca”.

lunes, 10 de agosto de 2026

Escuela taller de albañilería, jardinería, forja y cerrajería en Periana.

 





















La historia reciente de un municipio también se construye a través de aquellas iniciativas que, aunque hayan transcurrido casi tres décadas, permanecen en la memoria de sus vecinos. En Periana, Alfarnate y Alfarnatejo, en los años 1996/1997 estuvieron marcados, entre otras actuaciones, por la puesta en marcha de tres Escuelas Taller dedicadas a: forja y cerrajería siendo su profesor (José Francisco Benítez Luque),  jardinería y albañilería.

Aquellas Escuelas Taller constituyeron una importante oportunidad de formación para los jóvenes de nuestra localidad. A través de ellas, numerosos alumnos pudieron aprender un oficio, adquirir conocimientos prácticos y acercarse al mundo laboral, en un momento de sus vidas en el que contar con una preparación profesional podía marcar la diferencia a la hora de afrontar su futuro.

Pero el valor de aquellas iniciativas fue mucho más allá de la propia formación. Los conocimientos adquiridos por los alumnos se fueron materializando en diferentes trabajos y actuaciones que contribuyeron a mejorar espacios públicos y elementos del municipio, dejando también una huella visible en Periana y en localidades de su entorno.

Una de las características que definieron aquellas Escuelas Taller fue precisamente su carácter práctico. Los jóvenes no solo aprendían en las aulas, sino que tenían la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos mediante trabajos reales.

Entre las actuaciones que permanecen en el recuerdo se encuentra la realización de las barandas de la carretera de Torre del Mar, trabajos vinculados a la formación de los alumnos de carpintería metálica.

En esta misma actuación participaron también los alumnos de albañilería, encargados de la ejecución de los muros. De esta manera, distintas especialidades formativas podían complementarse en un mismo proyecto, permitiendo a los jóvenes conocer de primera mano las responsabilidades y dinámicas propias de un trabajo profesional. Trabajaron además en la reconstrucción y embellecimiento de la Fuente, un espacio emblemático de nuestra localidad.

Aquellas actuaciones representaban, por tanto, una experiencia de aprendizaje especialmente valiosa: los alumnos podían comprobar cómo los conocimientos adquiridos se transformaban en trabajos concretos y útiles para el municipio.

La Escuela Taller de jardinería desarrolló igualmente numerosas actuaciones relacionadas con el embellecimiento y mantenimiento de los espacios de Periana.

Entre ellas destaca la siembra de pascueros con motivo de la Navidad, una actividad que permitió a los alumnos adquirir conocimientos relacionados con el cultivo y cuidado de estas plantas y que, al mismo tiempo, contribuía a dar un carácter especial a las calles y espacios del municipio durante las fiestas navideñas.

También se llevó a cabo la colocación de macetas en las fachadas de las viviendas, una iniciativa que contribuía al embellecimiento de las calles y que entroncaba con una tradición muy arraigada en nuestros pueblos: el cuidado de las fachadas, balcones y espacios exteriores mediante plantas y flores.

Los alumnos participaron asimismo en diferentes trabajos de adecentamiento y mejora de jardines, ampliando las plantaciones existentes y contribuyendo a la conservación y mejora de espacios destinados al disfrute de los vecinos.

Entre estas actuaciones destaca el trabajo realizado en el parque del Cerro, donde se ampliaron las zonas de plantación y se mejoró el entorno ajardinado.

El trabajo desarrollado por las Escuelas Taller no quedó circunscrito exclusivamente a nuestro municipio.

Entre las actuaciones realizadas durante aquel periodo se encuentra la plantación de pinos en Alfarnate, una experiencia que permitió a los alumnos desarrollar trabajos relacionados con la naturaleza, la plantación y el cuidado del entorno.

Estas actuaciones reflejan el carácter abierto y práctico de aquellos programas de formación, en los que los jóvenes podían adquirir experiencia en diferentes escenarios y afrontar trabajos que les ayudaban a familiarizarse con las exigencias de un oficio.

Sin embargo, al recordar hoy las Escuelas Taller de Periana, el elemento más importante no son únicamente las obras realizadas.

Lo verdaderamente significativo son los jóvenes que pasaron por ellas.

Para muchos de aquellos alumnos, aquella formación supuso su primer contacto con un oficio y con el mundo profesional. Algunos de ellos continuarían posteriormente desarrollando su vida laboral en ámbitos relacionados con la formación que habían recibido, mientras que para otros aquellos conocimientos serían una herramienta que les acompañaría en diferentes etapas de su trayectoria.

Las Escuelas Taller ofrecieron algo que va mucho más allá de un aprendizaje concreto: una oportunidad para adquirir confianza, responsabilidad, experiencia y conocimientos que podían ser utilizados en el futuro.

Por ello, recordar a quienes participaron en aquellas iniciativas significa también reconocer el esfuerzo de toda una generación de jóvenes que aprendió trabajando y que, al mismo tiempo, contribuyó con su esfuerzo a mejorar su pueblo.

Con el paso del tiempo, algunas de aquellas actuaciones pueden haberse transformado, renovado o incluso desaparecido. Otras, sin embargo, permanecen como parte del paisaje y de la memoria de Periana.

Pero incluso cuando una obra ya no está presente físicamente, permanece el recuerdo de quienes la hicieron posible.

Las barandas, los muros, los jardines, las plantaciones, las macetas y los árboles fueron el resultado visible de una experiencia que tuvo como protagonistas a los jóvenes de Periana.

Por eso, recuperar la historia de las Escuelas Taller supone también recuperar una parte de la memoria colectiva de nuestro municipio.

Es recordar una época en la que la formación profesional estaba estrechamente vinculada al trabajo práctico y al servicio a la comunidad. Una época en la que los jóvenes podían aprender un oficio mientras participaban directamente en la mejora de su pueblo.

Casi treinta años después, las Escuelas Taller de carpintería metálica, jardinería y albañilería forman parte de la historia reciente de Periana.

Su legado está en los conocimientos que adquirieron aquellos jóvenes, en las trayectorias profesionales que comenzaron a construir y en las actuaciones que realizaron en nuestro municipio y en su entorno.

Por ello, desde una perspectiva de memoria histórica local, resulta importante conservar y poner en valor el recuerdo de aquellas iniciativas y de todas las personas que participaron en ellas: alumnos, profesores, responsables y cuantos hicieron posible su desarrollo.

Porque la historia de Periana no solo se encuentra en sus grandes acontecimientos. También está en las pequeñas historias de sus vecinos, en los proyectos que transformaron el municipio y, especialmente, en las oportunidades que ayudaron a una generación de jóvenes a construir su futuro.

Las Escuelas Taller de aquellos años representan, en definitiva, un capítulo de nuestra historia local en el que formación, juventud, trabajo y compromiso con el municipio caminaron juntos.

Un recuerdo que merece ser conservado y transmitido a las nuevas generaciones como parte del patrimonio humano y social de Periana.

lunes, 13 de abril de 2026

Fiesta en el lavadero de periana en 2004.

 


















Durante el curso escolar de 2004 se llevó a cabo una actividad cultural cuyo objetivo era recuperar y acercar nuevamente a las mujeres al antiguo lavadero municipal de Periana, mediante una recreación de la vida cotidiana que se desarrollaba en este espacio tradicional.

Para la preparación de esta actividad, Antonio López y María Victoria Carrera trabajaron durante varios meses en las escuelas de adultos de Periana y La Viñuela. Su labor consistió en recopilar letras del tradicional “baile de la rueda”, con el fin de rescatar recuerdos y mantener vivas las costumbres de épocas pasadas.

En la recreación se representó una obra de teatro interpretada por Cecilia Oviedo Carrera, la cual trataba de una joven que había quedado embarazada. En la escena, Cecilia acudía al lavadero con un cántaro apoyado en la cadera para recoger agua. Allí, las mujeres que se encontraban lavando ropa comentaban sin reparo su situación, preguntándole de forma directa por su embarazo y por una posible boda. Este episodio reflejaba cómo el lavadero era un lugar propicio para el chismorreo y la conversación, donde se compartían no solo tareas domésticas, sino también confidencias, rumores, sueños y esperanzas.

Mientras lavaban la ropa, en muchas ocasiones las mujeres cantaban coplas del baile de la rueda, lo que contribuía a hacer más llevadero el trabajo y a reforzar el carácter social de este espacio.

Como detalle curioso, se mostró también la costumbre de las mujeres de colocarse el delantal al revés cuando se arrodillaban a lavar, con el fin de evitar que se les vieran las nalgas. Asimismo, se representaron pequeños conflictos habituales, como las discusiones por la cercanía al caño del lavadero, ya que las mujeres situadas más próximas disponían de agua más limpia para enjuagar la ropa, siendo necesario en muchas ocasiones pedir la vez para poder hacerlo.

Tras la representación, los participantes disfrutaron del baile de la rueda, una de las danzas más populares en las zonas rurales de aquella época.


IMÁGENES CEDIDAS POR FRANCISCO CAMACHO

sábado, 1 de febrero de 2025

MEJORA DE REGADÍO DE LA COMUNIDAD DE REGANTES DE LA ACEQUIA DE GUARO EN PERIANA (MÁLAGA) Regulación de las aguas subterráneas del manantial de Guaro.

 



Año 1990 Visita del Delegado de Agricultura y Pesca D. Francisco Gómez Aracil, en la imagen también aparece el ingeniero de caminos D. Arturo Sánchez Martorel.




En alguna visita periódica vino también el consejero Paulino Plata ya que era una obra muy importante y un referente, el equipo estaba muy entusiasmado con la obra ya que no sabían cual era el comportamiento del desarrollo de estas.









Martes 23/01/1981. ABC
Descubierto un lago subterráneo en Málaga.
En el término municipal de Periana ha sido descubierto un lago subterráneo que, después de arrojar 27 millones de litros de agua, no ha descendido el nivel, lo que, según los técnicos del Instituto Geológico y Minero, puede suponer la existencia de un caudal de agua de "dimensiones espectaculares". El lago produce 113 l/s pero es posible que ofrezca hasta 300 l/s.


Noticia aparecida en ABC el Miércoles 28 de enero de 1981. Alumbran en Periana un importante caudal de agua.
A pocos kilómetros de la localidad malagueña de Periana, al pie de la denominada Sierra de Carrión se ha descubierto el que pueda considerarse uno de los más importantes depósitos de agua subterránea de Andalucía.
Pocos días después de habar comenzado con los sondeos que lleva a cabo el Instituto Geológico y Minero y la empresa Nacional Adaro, el caudal de agua encontrado asciende a unos 106 litros por segundo, pero las previsiones son muy optimistas y se espera que el caudal llegue a 300 litros por segundo.
De ser así, puede cambiar en poco tiempo la fisionomía de esta zona malagueña.