domingo, 26 de julio de 2009

Los dulces y suaves duraznos de Periana exhiben hoy su inconfundible sabor.


Sur.es 25/07/2009
E L verano en Periana tiene el inconfundible sabor de sus melocotones, una sabrosa fruta ácida que se cultiva desde hace siglo y medio en estas tierras de la Alta Axarquía. No es una fruta precisamente típica ni de la comarca ni de la provincia de Málaga, pero ha conseguido consolidarse, junto al olivo verdial, como el emblema agrícola de esta acogedora localidad.
Según se cuenta todavía hoy en el pueblo, este fruto estival fue introducido a mediados del siglo XIX por un vecino del pueblo, al que se le apodaba El Rojo. Éste lo llevó a Periana desde Argentina en una época en la que más que por melocotón se le conocía por durazno. Algunos relatos aseguran que El Rojo probó esta sabrosa fruta en el país sudamericano y se quedó con un hueso para poder mostrárselo a sus vecinos de Periana. Posteriormente, fue sembrado y de él salió el primer melocotonero de esta villa malagueña.
El nuevo cultivo fue calando entre los agricultores de Periana hasta conseguir ser una de las mayores explotaciones en la década de los años setenta. Muchos lo consideran como el melocotón de más calidad de España. Su sabor dulce y suave lo distingue de otros duraznos de la geografía nacional y así se reivindica cada año en la celebración del Día del Melocotón, que hoy sábado alcanza su séptima edición.
Esta jornada es ya todo un clásico de los festejos estivales de la Axarquía, ya que aglutina a miles de visitantes, que son atraídos por el inconfundible sabor del melocotón perianense. Así, durante la jornada de hoy se van a repartir cientos de kilos de esta fruta entre los asistentes. Además, habrá un concurso gastronómico en el que el protagonista será el melocotón y en el que los vecinos tendrán que mostrar su destreza en la aplicación culinaria de la fruta a los postres más refinados.
La organización del evento también ha previsto otras degustaciones, como una refrescante sangría en la que no faltará, por supuesto, el melocotón. De esta forma, se rinde un merecido homenaje a una fruta que hoy forma parte del repertorio agrícola de la Axarquía.
Pero a Periana se le conoce también por otro cultivo, el olivar, y más concretamente por su principal producto, el aceite virgen extra de la variedad verdial. En el municipio hay dos cooperativas, una situada en la aldea de Mondrón y otra en el casco urbano del municipio. Conocido como el 'oro líquido', su sabor es tan inconfundible como el del melocotón, lo que demuestra la calidad de las tierras de esta zona de la Axarquía.
Ese tipo de aceite se distingue claramente por su sabor ligeramente afrutado, muy recomendable para aderezar ensaladas o bien para tomar en un nutritivo desayuno, como se solía hacer antaño en esta zona, donde se le acompañaba de habas o bacalao.
Por tanto, la visita a esta localidad axárquica durante esta jornada es una excelente oportunidad para adquirir melocotones y aceite de oliva verdial, dos verdaderas delicias para el paladar cuyo consumo resulta muy beneficioso para el organismo.
Las aldeas
Pero esta coqueta villa de Periana no sólo es conocida por la producción de la variedad de aceite verdial o por sus melocotones. También lo es por contar en su territorio con una docena de aldeas y diseminados rurales. En conjunto, estas poblaciones se han convertido en todo un atractivo para aquellos que buscan la tranquilidad y el sosiego que se vive en un ambiente auténticamente rústico, como la aldea de Guaro, un conjunto de casas situada a los pies de la abrupta sierra de Alhama. La aldea se encuentra junto a la sinuosa carretera que une Periana con Alfarnate, a través del Puerto del Sol.
También junto a este camino está Baños de Vilo, que recibe su nombre de un balneario de aguas sulfurosas que se dio a conocer durante el siglo XVIII, gracias a su uso medicinal para paliar enfermedades relacionadas con la piel. El líquido elemento brota de forma natural a una temperatura de 21 grados centígrados. Pero Vilo no sólo es el nombre de este balneario y de su aldea. Es también el nombre de otro de los diseminados rurales que se encuentran en las proximidades del río Guaro.
Mondrón
Pero, sin duda, la aldea más representativa de Periana es Mondrón, cuna del aceite verdial, que se encuentra rodeada por olivares de esta variedad, al igual que todos los núcleos que están más alejados de la Sierra de Alhama. Frente al acceso de este diseminado rural se encuentra una de las dos almazaras que se pueden encontrar en el término municipal, la de la cooperativa olivarera de San José Artesano. Allí se puede visitar un museo del aceite, que conserva enseres y herramientas para la elaboración del 'oro líquido'.
En lo que se refiere al casco urbano de Periana, merece la pena visitar el entorno de la iglesia, que ha sido remodelado recientemente. La parroquia de San Isidro Labrador, por su parte, es un edificio de estilo neomudéjar, que fue levantado tras el terremoto de 1884. En el templo sobresale su llamativa fachada de ladrillo visto. Otros lugares emblemáticos del municipio son el antiguo lavadero y la plaza de la Fuente. La constitución de Periana como municipio es relativamente reciente, ya que los archivos señalan su fundación en el último tercio del siglo XVIII. Merece la pena pasear por sus calles y disfrutar también del encanto de los pueblos blancos, donde sobresalen la cal de las paredes y el colorido de las macetas.

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