sábado, 29 de agosto de 2015

Monumental Cinema UNA HISTORIA DE CINE 1947 - 1969.

MONUMENTAL CINEMA
UNA HISTORIA DE CINE
1947 - 1969
 (DE BAD BOY A ROCÍO DE LA MANCHA)
                                                                                             
Tú y yo entramos
                                                                       al cine
                                                                       del pueblo, lleno de niños
                                                                       y aroma de manzanas.
                                                                      
PABLO NERUDA, Oda a un cine de pueblo



A MANUEL ZORRILLA GARCÍA, Zorrilla de “La Tienda”,
por su impagable colaboración.
        
 El diccionario de la Real Academia Española (RAE) nos dice que cine (acortamiento de cinematógrafo) es el local o sala donde como espectáculo se exhiben películas cinematográficas. También se define con la misma palabra la técnica, arte e industria de la cinematografía.
Muchos perianenses, debido a su edad, posiblemente no tengan conocimiento de ello, pero nuestro pueblo tuvo cine. Cine que recibía el pomposo nombre de MONUMENTAL CINEMA. Y es a ese cine, al cine de Periana, nacido en los años cuarenta del pasado siglo y desaparecido antes de cumplir los cinco lustros, al que dedico las páginas siguientes.

Pero antes de adentrarnos en ello, a modo de introducción, voy a hacer una brevísima reseña del que es conocido como el Séptimo Arte. La historia del cine podemos decir que comenzó en París el 28 de diciembre de 1895, fecha en la que los hermanos Lumiére, sus inventores, proyectaron públicamente imágenes sobre La salida de los obreros de una fábrica francesa de Lyon, La demolición de un muro, La llegada de un tren, y Un barco saliendo del puerto; al estreno, previo pago de un franco, asistieron ciento treinta y cinco espectadores. Ciento cuarenta y ocho días después, concretamente el 15 de mayo de 1896, festividad de San Isidro, se realizaron en Madrid las primeras proyecciones que tuvieron lugar en España. En Málaga el primer pase de cine tuvo lugar el 3 de septiembre de 1896, en la planta baja del hotel Victoria, que estaba situado en el número 9 de calle Larios. 
El éxito del invento de los hermanos Lumiére fue fulminante en toda Europa y América del Norte. En un año sus inventores eran capaces de rodar más de 500 películas, de muy pocos segundos de duración, caracterizadas por la ausencia de actores, los decorados naturales, la brevedad de las mismas, la falta de montaje y la posición fija de la cámara. Al principio, atraídos por la novedad que suponía, los espectadores acudían en masa para ver el nuevo espectáculo, pero pasado algún tiempo acabaron aburriéndose por lo monótono de las tomas. Y cuando los agoreros pronosticaban la defunción del invento de los hermanos Lumiére, apareció en escena –y nunca mejor dicha la expresión- el mago Méliés a quién podemos considerar el creador del cine tal y como hoy lo conocemos.   Era un  hombre de  teatro y  todos  sus  conocimientos –que eran muchos- los transfirió al cine, comenzó a grabar historias ficticias,  aplicando la técnica teatral ante la cámara, creando los primeros efectos especiales y la ciencia ficción filmada, tal y como se puede comprobar en sus películas Viaje a la luna (1902) y Viaje a través de lo imposible (1904). A partir de entonces la cinematografía no hizo más que mejorar y en el año 1927 se estrena la primera película con sonido El cantante de jazz. Este hecho supuso todo un hito, el cine tal y como se conocía hasta entonces dejo de existir y se impusieron guiones más complejos que se alejaban de los estereotipados personajes que la época muda había creado. En el año 1935 se estrena La feria de las vanidades la primera película en color, esta nueva técnica conseguiría su espaldarazo definitivo en 1939 con Lo que el viento se llevó. Desde entonces, al día de hoy, las técnicas cinematográficas no han hecho más que progresar.
CINE EN LA CALLE
Las primeras proyecciones cinematográficas en Periana, parece ser que tuvieron lugar en la segunda década del pasado siglo, coincidiendo con la celebración de San Isidro, en una barraca instalada en el llano de La Lomilleja. Pero no fue hasta los años veinte del referido siglo, cuando el cine dejó de ser ocasional atracción de feria para convertirse en espectáculo más habitual. Un señor de Vélez-Málaga, con el beneplácito del Ayuntamiento y de los vecinos de la calle Cádiz, valiéndose de una lonas la transformaba en un recinto cerrado que hacía las veces de cine donde se proyectaban películas mudas. Su periodicidad era muy irregular, pero en la época estival solían ser semanales. Ni que decir tiene que los habitantes de la referida calle, familiares y amigos tenían acceso gratuito al mismo. Los espectadores tenían dos opciones: permanecer de pie o llevar una silla para sentarse.  Según me han contado, con varios días de antelación se colocaban escritos en bares y tiendas anunciando el nombre de la película y fecha de proyección, se pregonaba por los lugares más concurridos del pueblo y, en ocasiones, la avisadora de las misas de difunto iba casa por casa comunicándolo.  Por la misma época la calle Iglesia, paralela a la que se convertía en cine, se habilitaba para efectuar en ella representaciones teatrales.
PRIMER CINE ESTABLE

El primer cine estable que hubo en Periana podemos situarlo en los inicios de los años treinta del pasado siglo, su ubicación, casualmente, fue la misma que a partir del año 1947 ocupó el MONUMENTAL CINEMA. Pero no adelantemos acontecimientos: sigamos el guión. En el referido  lugar existía un corral, huérfano de animales, del que era propietario Francisco Fernández, que regentaba un café en el mismo sitio que ahora se encuentra el bar de “Panseco”. El señor que ponía películas en la calle Cádiz, alarmado por los muchos espectadores que las veían y la poca recaudación que hacía, le propuso que se lo alquilara para convertirlo en cine. Llegaron a un acuerdo y, tras darle un apaño, se convirtió en la primera sala cinematográfica y de espectáculos estable que hubo en Periana. Ni que decir tiene que cada espectador si no quería permanecer de pie, al igual que sucedía con su antecesor, debía llevar su propia silla. Suprimidos “los pases a favor”, la recaudación aumentó de manera muy considerable. Las diversiones en aquellos tiempos eran escasas, y quién económicamente podía permitírselo, acudía al cine. De todas las películas proyectadas fue Sin novedad en el Alcázar - una cinta italiana del año 1940, de 113 minutos de duración, dirigida por  Augusto Genina, y protagonizada por Fosco Giachetti, Mireille Balin, María Denis, Rafael Calvo, Carlos Muñoz y Aldo Fiorelli, donde se narra el asedio que sufrió el Alcázar de Toledo en julio de 1936- la que tuvo mayor éxito. Testigos presenciales me contaron que en los varios pases realizados se puso el cine que no se cabía de gente. El encargado de proyectar las películas era Paquito “El Ángel”, electricista de Periana, que debido a problemas laborales con la compañía para la que trabajaba fue trasladado a Torre del Mar, donde se sitúo bastante bien.
MANUEL ZORRILLA GARCÍA: MEMORIA DE CINE
Andaba recabado información sobre el MONUMENTAL CINEMA y todos mis interlocutores me decían que la persona más adecuada para hablarme del tema era Manuel Zorrilla García, Zorrilla de “La Tienda” (1926). Así, que ni corto ni perezoso, me hice con el teléfono de su hija Maria Teresa con la que vive en Málaga, contacté con ella y el día nueve de agosto, casualmente el día del cumpleaños de Manuel que también lo era de mi padre, Manolo “Calayo”, me planté en su domicilio donde fui magníficamente recibido y mejor tratado. A Zorrilla no lo veía desde el año 1969 y mi sorpresa fue mayúscula, era mucho el tiempo transcurrido, pero físicamente apenas había cambiado, de haberme encontrado con él en la calle lo habría reconocido inmediatamente. Y si mi asombro fue grande en lo físico, mayor resultó en lo concerniente a lo intelectual, su lucidez y memoria superaron con creces todo lo imaginable. Sus recuerdos del MONUMENTAL CINEMA, del que fue administrador único desde su inicio hasta principio del los años sesenta -con un paréntesis de dieciocho meses (1957-58) en que debió dejarlo para incorporarse al servicio militar  (ver número 36 de ALMAZARA), haciéndose cargo del mismo su cuñado Leoncio Barroso-, permanecen tan vivos en su memoria como si hubiesen sucedido ayer. Fueron varias las tardes-noches que tuve ocasión de charlar con él, teniendo la amabilidad y paciencia de responder a todas mis preguntas de manera parsimoniosa, pormenorizada y muy didáctica. Además, la información que me facilitó sobre nuestro pueblo del que es historia viva, no sólo me han servido para escribir sobre el MONUMENTAL CINEMA, también me ha sido y será de mucha utilidad para otros escritos.
NACIMIENTO DEL MONUMENTAL CINEMA
El éxito de público que obtuvo la proyección de la película Sin novedad en el Alcázar, fue la semilla que dio lugar al nacimiento del MONUMENTAL CINEMA. Juan Nacle Zorrilla llevaba tiempo maquinando que poner un cine en Periana como Dios manda, podía ser un buen negocio. Buscó socios para constituir una sociedad y los encontró en Manuel Zorrilla Bonilla –padre de mi informador-, Bartolomé Clavero Núñez y Francisco Molina Toledo. Barajaron varios lugares donde instalarlo, todos situados en La Lomilleja, pero después de estudiarlos minuciosamente, llegaron a la conclusión de que el sitio ideal era el corral de Francisco Fernández.  Entablaron negociaciones con éste y tras un prolongado tira y afloja alcanzaron un acuerdo, pagando por él 11.000 pesetas.
Lo primero que hicieron los nuevos dueños del corral-cine fue echar abajo las paredes y convertirlo en solar. Las medidas del mismo eran 34 x 11´50 metros, equivalente a 391 metros cuadrados. En un principio pensaron construir el cine en su totalidad de un tirón, pero viendo que sus cálculos se habían quedado muy cortos y el presupuesto subía mucho más de lo imaginado, cambiaron de opinión y decidieron construirlo por partes: procediendo en primer lugar a levantar el escenario y las paredes para convertirlo en un recinto cerrado donde se pudieran proyectar películas y ofrecer espectáculos, con dos puertas, una que daba a la Plaza de Alfonso XII y la otra a la Calle Almería. Acordando los miembros de la sociedad no repartir beneficios hasta que estuviese completamente terminado. Con las primeras ganancias generadas y algún dinero que los cuatro socios pusieron lo techaron. De ello se encargó el Almacén de Maderas Llosa, ubicado en el barrio malagueño de Huelín, utilizando el sistema conocido como de armadura a dos aguas; llamando mucho la atención que las tejas –alicantinas, cuadradas-, no iban pegadas con barro como era habitual en la casas del pueblo -la estructura de madera no hubiera resistido el peso-, sino amarradas con alambre a los listones que formaban la techumbre. Las siguientes ganancias acumuladas y a toda prisa, debido a los requerimientos del gobernador civil motivados por las denuncias anónimas remitidas desde el pueblo, acordaron destinarlas a la construcción de los váter, situados conforme se entraba a mano izquierda, junto al escenario. En su realización encontraron más dificultades de las previstas y les costó un pico, viéndose de nuevo los socios obligados a rascarse el bolsillo.
En lo referente al rimbombante nombre de MONUMENTAL CINEMA, parece ser que fue idea de Juan Nacle Zorrilla, conocedor del cine-teatro que con el mismo nombre existía (y sigue existiendo) en el número 65 de la calle Atocha de Madrid, desde el año 1923, con una capacidad para 4.200 personas. Pero esto no fue algo privativo de Periana, muchos cines de capitales de provincia y pueblos de toda España adoptaron el nombre de la fastuosa sala madrileña.
ESTRENO DEL MONUMENTAL CINEMA
El MONUMENTAL CINEMA comenzó a funcionar sin techo, es decir, como si fuera un cine de verano, pero la proyección de películas no se limitaba a la época estival, había cine durante todo el año, viéndose los espectadores en más de una ocasión sorprendidos por la lluvia, encontrando refugio los más afortunados debajo de la cabina de proyección.  Su aforo superaba los 250 espectadores que eran acomodados en sillones de anea realizados por un sillero de Vélez-Málaga (1). Imagino que a más de un lector le habrá impregnado el olor a zotal y comenzado a picar el culo al recordar la caterva de chinches que habitaban en los mismos. Años después fueron sustituidos por butacas de madera procedentes de un cine de Málaga remodelado. Adquiridas a precio de saldo, llegaron a Periana en el camión de Joseico “El Busca”. Resultando su instalación más costosa de lo previsto.
Con un proyector alquilado (2) y lleno casi absoluto, en fecha que no he podido averiguar, comenzaron en el año 1947 las proyecciones en el MONUMENTAL CINEMA.  Aquel ignorado día se proyectó Bad Boy (Chico malo), película americana del año 1939, de 70 minutos de duración, dirigida por Herbert Meyer, y protagonizada por Johny Dows, Rosalind Keith, Helen Mackellar y Spencer Williams; la entrada costaba dos pesetas, aproximándose la recaudación a los cien duros. La segunda fue Harka, película española del año 1941, de 66 minutos de duración, dirigida por Carlos Arévalo, y protagonizada por Alfredo Mayo, Luis Peña, Luchy Soto, Luis Peña Sánchez y Raúl Cancio. La tercera La canción de Aixa, película española del año 1939, de 107 minutos de duración, dirigida por Florián Rey, música de Federico Moreno Torroba, y protagonizada por Imperio Argentina, Manuel Luna, Ricardo Merino, María Paz Molinero, Rafaela Satorres y Anselmo Fernández. Después se proyectaron cientos de películas españolas y extranjeras, mayoritariamente americanas, aunque, salvo contadas excepciones, los espectadores preferían las españolas. Ahí van los títulos de algunas de ellas recordados por Manuel Zorrilla García: Morena Clara, Nobleza baturra, Jeromín, Amanecer en Puerta Oscura, Currito de la Cruz, Los clarines del miedo, Tarde de toros, Balarrasa, La Señora de Fátima, Correo de Indias, Reina Santa, El beso de Judas, Lazarillo de Tormes, Carmen la de Ronda, Fuenteovejuna, El Alcalde de Zalamea, Embrujo, Locura de amor, Marcelino pan y vino, Historias de la radio, El pisito, Calabuch, Plácido, El último cuplé, Los últimos de Filipinas, Agustina de Aragón, Lola la piconera, ¿Dónde vas Alfonso XII?, ¿Dónde vas triste de ti?, La leona de Castilla, El pequeño ruiseñor, La saeta del ruiseñor, Un rayo de luz, Violetas imperiales, El sueño de Andalucía, Los tramposos, Botón de ancla, Con faldas y a lo loco, Tiempos modernos, Centauros del desierto, La reina de África, La ley del silencio, Cantando bajo la lluvia, Casablanca, Con la muerte en los talones, Un americano en París, Raíces profundas, El árbol del ahorcado, Tiempos modernos, El tercer hombre, El bolero de Raquel, Compañeros de juerga, Los calaveras, Dos buenos chicos…
De todas las películas proyectadas en el MONUMENTAL CINEMA la más taquillera, tal y como puso de manifiesto la recaudación conseguida en los varios pases de tarde y noche efectuados, fue Marcelino, pan y vino, una cinta española del año 1954 apta para todos los públicos, de 90 minutos de duración, dirigida por Ladislao Vajda con música de Pablo Sorozábal e interpretada por Pablito Calvo, Rafael Rivelles, Antonio Vico, Juan Calvo, José Marco Davó, Adriano Domínguez, Juan José Menéndez, Isabel de Pomés, Mariano Azaña, Carmen Carbonell, Joaquín Roa, José Nieto y Fernando Rey. Otras destacables fueron ¡A mí la Legión!, película española del año 1942, de 82 minutos de duración, dirigida por Juan de Orduña y protagonizada por Alfredo Mayo, Luis Peña y Manuel Luna;  y Allá en el Rancho Grande, película mejicana del año 1949, de 98 minutos de duración, dirigida por Fernando de Fuentes e interpretada por Jorge Negrete y Lilia del Valle.  Adaptación de la realizada en el año 1936. 
Las películas eran suministradas por las productoras existentes en aquellos tiempos: Cifesa, Metro-Goldwyn-Mayer, Universal, Hispano Foxfilm…, los representantes, todos de Sevilla, se desplazaban a Periana y le mostraban a Zorrilla sus catálogos para que eligiera. Había que adquirirlas por lotes de cuatro, siendo la calidad de las mismas muy desigual, normalmente había una película buena, avalada por las magnificas recaudaciones conseguidas, dos regulares y una mala. Pero había que cargar con todas, siendo el contenido de los paquetes innegociable. El precio del alquiler rondaba entre las 200 y 400 pesetas y durante tres días se podía proyectar todas las veces que se quisiera. Cada una constaba de 8 a 10 latas donde iban guardados los rollos que la componían, su peso podía superar los 30 kilogramos. La película se facturaba en Sevilla en régimen de equipaje. Llegaba a la estación de RENFE en Málaga y allí un hijo del Miguel Aragonés, jefe de la estación de Periana, se encargaba de llevarla al tren para que viniese al pueblo, al llegar un muchacho la recogía y cargando al hombro el saco marrón donde iban los rollos la trasladaba al cine. Unos de los chicos que desempeñó esta misión fue Domingo “Millón”, hijo,  con el que he tenido ocasión de hablar. Percibía 10 pesetas por transportar al hombro la película de la estación al cine y devolverla de madrugada al mismo lugar, con parada para reponer fuerzas en el “olivo del espanto”. Las películas también arribaron al pueblo en el coche de viajeros marca Oakland, conocido como “La Rubia”, que su dueño Antonio Zorrilla “El Rubio”, aparcaba en el vestíbulo del cine; en el coche de Guerrero o en la “Alsina”.  Cada película venía acompañada de su correspondiente hoja de censura y carteles anunciadores de la misma. Las copias que llegaban al pueblo eran viejas, debido a ello se cortaban de vez en cuando, respondiendo el público con protestas y silbidos casi generalizados. Algo similar sucedía cuando la imagen o el sonido dejaban mucho que desear.
Todas las películas iban precedidas de su correspondiente NO-DO (Noticiarios y Documentales) de proyección obligatoria en los cines españoles. Se suponía que era un noticiario de actualidad, pero a Periana, al igual que las películas, llegaban con algunos años de retraso. Cada NO-DO costaba treinta pesetas, llegaba de Sevilla por Correo y se devolvía de igual forma. Tenía como lema: “El mundo entero al alcance de todos los españoles”. La primera proyección del mismo se realizó el 4 de enero de 1943, siendo su pase obligatorio hasta enero de 1976, sobreviviendo con carácter voluntario hasta 1981.

DIAS, HORARIOS, PUBLICIDAD, PÚBLICO Y OPERARIOS

Cuando  comenzó su andadura el MONUMENTAL CINEMA  las películas se estrenaban el sábado y se reponían el domingo, pero la función del sábado no tuvo la aceptación esperada.  Se cambió de día, estrenando el domingo y reponiendo el lunes con precio algo reducido, pero tampoco funcionó. También se intentó dar cine por la tarde (3) dirigido a niños y jóvenes, y entre semana, pero la poca asistencia de público hizo que todo quedara en un fallido intento. Así que, salvo contadas excepciones, se decidió dar un único pase el domingo por la noche.  El horario era después de cenar, es decir, entre las nueve y las diez, dependiendo de las estaciones del año.
Para atraer a los espectadores se utilizaban varios métodos.  El tráiler que se proyectaba en el descanso anunciando la película que próximamente se vería en aquella sala.  Distribución de prospectos, folletos o programas de mano donde aparecía el cartel de la película a proyectar, junto a los nombres del director, actores principales y argumento de la misma. Eran de forma rectangular siendo su tamaño la cuarta parte de un folio.  Estos folletos los enviaba la productora que distribuía la película o se mandaban hacer en una imprenta de Vélez-Málaga. A los niños nos encantaba coleccionarlos.  En la puerta del cine, con algunos días de antelación, se colocaba el cartel de la película a proyectar, y cartones rectangulares donde se veían fotogramas de la misma. Idéntico proceder se realizaba en la puerta de la Conchita “La Luz” –luego de Pepa Larrubia-  o en La Fuente. También dos muchachos recorrían las calles del pueblo transportando unas andas sobre las cuales había colocadas dos tablas, separadas por la base y unidas por la parte superior, formando sendos planos inclinados. Sobre dichos planos se colocaban carteles de las películas o información de los espectáculos. Según me han contado, en algunas ocasiones, esos muchachos se desplazaban a Mondrón para publicitar allí las películas y espectáculos que se ofrecían en el MONUMENTAL CINEMA.

El público mayoritario que asistía al cine eran mozuelos, tanto de Periana como de las pedanías del pueblo; parejas de novios con carabina; matrimonios –sin hijos o con hijos ya mayores-; hombres casados solos; mozuelas en grupo; y cuando la película era autorizada para todos los públicos niños en pandilla o con sus padres.  

 La historia del MONUMENTAL CINEMA no puede contarse sin hacer referencia al personal que con su trabajo y dedicación lo pusieron en marcha y lo hicieron posible. He aquí su reparto el día del estreno.  

-      ADMINISTRADOR: Manuel Zorrilla. Percibía 25 pesetas por película. Los componentes de la sociedad tenían total confianza en él y le otorgaron plenos poderes para hacer y deshacer lo que creyera conveniente. El cine era él, y lo mismo proyectaba la película en ausencia del encargado de hacerlo que solucionaba sobre la marcha cualquier problema que se presentase.

-      PROYECCIONISTA: Elías Solórzano. Percibía 20 pesetas por película. Un manitas aventajado que le metía mano a todo y todo lo hacía bien. Decir que Zorrilla y Elías colocaron el techo raso del cine.

-      TAQUILLERA: Carmen “La Veinticuatro”. Percibía 5 pesetas por película.

-      PORTEROS: Domingo “Millón” y Antonio “Palomo”, gañanes de Bartolomé Clavero y Francisco Molina, respectivamente. Percibían 5 pesetas por película.

-      ACOMODADOR: Manuel “Cagachín”. Percibía 5 pesetas por película.

-      LIMPIADORA: Juana “La Telesfora”. Percibía 10 pesetas por limpiar el cine después de cada proyección.

-      VENDEDORES DE CARAMELOS: Un niño de “Frasquerre” y otro de “La Perea”.

SALA POLIVALENTE Y DIFERENTE

El MONUMENTAL CINEMA de Periana, al igual que su homónimo de Madrid –donde se ofrecieron conciertos, teatro, musicales y se fundó el Frente Popular-, acogió entre sus paredes otros acontecimientos artísticos y sociales.  Por su escenario desfiló la flor y nata del flamenco y la copla, compañías de teatro (4), variedades, zarzuelas (5) y, en algunas ocasiones, debido a las inclemencias del tiempo, acogió el baile de pago de San Isidro o la Feria.  El precio de la entrada para los espectáculos era superior a la del cine, propiciando algún que otro problema. Citemos lo sucedido cuando actuó la Compañía de “La Niña de Antequera”. Aquella noche la recaudación fue muy considerable, para reducir el pago que sobre ella correspondía efectuar, hicieron una declaración menor de la que verdaderamente hubo, y al ir integrado en la compañía un “chivato”, tuvieron problemas con la Sociedad General de Autores (SGAE). Los espectáculos se contrataban a porcentaje sobre la taquilla realizada, siendo el reparto de 55 % para la compañía y 45 % para los propietarios del local.

En el cine se celebraron otros eventos como los referidos a continuación donde hubo llenos históricos.

-ENTREGA DEL TÍTULO DE HIJO ADOPTIVO AL GOBERNADOR CIVIL DE MÁLAGA Manuel García del Olmo y de HIJOS PREDILECTOS a José Clavero Núñez, notario de Cazalla de la Sierra y José Moreno Núñez, secretario general del Banco Hispano Americano.  Sábado 15 de mayo de 1948.

- CLAUSURA DE LA VII ASAMBLEA COMARCAL DE LA FALANGE. Domingo 5 de julio de 1953.

  - CELEBRACION DE LA JUNTA GENERAL PARA LA CONSTITUCIÓN DE LA COMUNIDAD DE REGANTES DE LA ACEQUIA DE GUARO. Domingo 5 de diciembre de 1965.

En mi peregrinar por los Archivos de Málaga buscando información sobre Periana, encontré la siguiente instancia -que transcribo textualmente-, solicitando autorización para una representación teatral, petición obligatoria de cursar para cualquier evento diferente al cine.
         Excelentísimo Sr. Gobernador Civil de la Provincia de Málaga.
         Manuel Zorrilla García, mayor de edad, con domicilio en Periana (Málaga), en concepto de propietario del Cine de dicha localidad, y en cumplimiento de las disposiciones emanadas del Gobierno Civil de Málaga, a V. S. con las consideraciones y respetos debidos expone:
         Que un grupo de aficionados al teatro de Riogordo, le ha solicitado el local para dar una representación de la obra de D. Juan Ignacio Luca de Tena ¿Dónde vas Alfonso XII…? el próximo día 25 de mayo, a cuya solicitud he accedido por tener dicho cuadro artístico la correspondiente autorización para representarla en este pueblo de Periana.  Como quiera que además la empresa del cine o teatro ha de recibir también la autorización consiguiente del Gobierno Civil,
         Suplica se digne conceder al cine de Periana la autorización gubernativa necesaria para que dicha representación pueda llevarse a cabo, siendo gracia que espera obtener de V. S. cuya vida guarde Dios muchos años.
         Periana 22 de Mayo de 1961
         Aparece firmada por Manuel Zorrilla.
         Preguntando a unos y otros para escribir la historia del MONUMENTAL CINEMA, muchas han sido las respuestas e historias que me han dado y contado, pero hay una que me dejó perplejo, pensaba que mi informante se estaba quedando conmigo, tomándome el pelo o gastándome una broma;  pero no era así, me estaba contando la pura verdad, tal y como me confirmó María Dolores Clavero Moreno, “La hija de Bartolomé”. Les cuento. El cine de Periana siempre fue un lugar gélido.  En las noches de invierno sentado en la butaca se pasaba más frío que rebuscando aceitunas. La gente acudía al mismo con las principales prendas de abrigo que poseía: pellizas, abrigos largos, chaquetones, gabardinas, gorros, bufandas, mantones, pañoletas, varios pares de calcetines, guantes… y algunas de las familias más pudientes del pueblo –Bartolomé, Paco Molina, don Ángel “El Médico”- que tenían reservadas las primeras filas del mismo para los espectáculos y las centrales para las proyecciones, acudían con braseros de picón.  Cuando la clasificación de las películas les permitía entrar, también llevaban brasero los nietos de María del “Horno de los Serenos”. No sé si en otros lugares de España o del mundo se haría algo similar, yo he buscado y rebuscado información sobre ello y no he encontrado nada igual. Periana y sus gentes -como dice mi amigo Paco- eran y siguen siendo diferentes.
CRUZADA CONTRA EL SÉPTIMO ARTE
Las autoridades de aquellos tiempos, muy preocupadas ellas por el  bienestar de los españoles en el más allá, sin importarle mucho el más acá, hicieron todo lo posible para que nadie se pasase la eternidad purgando sus pecados en el infierno.  Muy perspicaces ellos, nada más hacerse con el poder descubrieron que el cine, invento del maligno Satanás, era un foco de corrupción de niños, jóvenes y adultos que no podía conducir más que a la perdición y a la condena eterna, así que emplearon todos los recursos a su alcance para guiar a sus atemorizados súbditos por la recta vereda.  Parte de tal responsabilidad la delegaron en la Iglesia, y los curas de cada pueblo o parroquia eran los encargados de advertir a sus feligreses desde los púlpitos de los peligros a que se exponían viendo películas pecaminosas.

Todas las películas, nacionales y extranjeras, las visionaban los censores y después de mutilarlas le otorgaban una clasificación por edades.

La censura estatal se hacía mediante clasificación numérica:

1: Apta para todos los públicos.
2: Para mayores de 14 años.
3: Sólo para mayores de 21 años.
3R: Para mayores con reparos.
4: Peligrosa. Su visión era desaconsejable para los mayores.

 La Iglesia hacía una censura similar, pero en lugar de números –los analfabetos abundaban en aquellos tiempos,- utilizaba los colores, más fáciles de identificar.

BLANCO: Apta para todos los públicos.
AZUL: Apta para jóvenes mayores de 14 años.
ROSA: Apta para mayores de 21 años.
GRANA: Apta para mayores con reparos. El color era rojo, pero tal vocablo era impronunciable en aquellos tiempos.
NEGRO: Peligrosa. Nadie debía verla.

En Periana, destacó de manera singular por la pasión que puso para ahuyentar a la gente del cine don Justo Marcos Merino, severo párroco del pueblo de 1950 a 1962, que se vanagloriaba de no haber puesto nunca un pie en tan pecaminoso recinto.  Las beatas del pueblo, siguiendo sus consejos tampoco lo pisaron nunca (6). ¡Él y ellas se lo perdieron!  Con la llegada de los siguientes curas: los hermanos Rey Sánchez (1962-1966)  –don Pedro y don Santiago -, todo cambió. Me repito: ¡Qué gran deuda tiene Periana con ellos! De la noche a la mañana la iglesia dejó de inmiscuirse en tales asuntos, incluso llegaron a montar un cine de verano, aledaño a la iglesia, bautizado con el nombre de CINE PARROQUIAL, con el objetivo de recaudar fondos para ayudar a los más necesitados del pueblo. Siendo aún recordada la “operación silla” que organizaron en La Fuente  para conseguir equiparlo de asientos. Fuera de la época estival, los dueños del MONUMENTAL CINEMA les cedían la sala gratuitamente para que realizasen en ella sus proyecciones.
AGONIA Y MUERTE DEL MONUMENTAL CINEMA
      El cine en Periana, contradiciendo las previsiones de Juan Nacle Zorrilla, nunca fue un buen negocio. Pocos, muy pocos fueron las ganancias que reportó a sus dueños, por no decir ninguna. Y fue precisamente él, quién pronosticó pingües beneficios, el primero que abandonó el barco, vendiendo -al inicio de los años sesenta del pasado siglo-, su parte a Enrique Larrubia Sarrión, que pasó a desempeñar las funciones que hacía Manuel Zorrilla García.
La asistencia al MONUMENTAL CINEMA de Periana nunca fue la esperada por sus dueños –algo similar sucedió con la mayoría de las salas de igual nombre distribuidas por toda España, incluida la de Madrid-, parece ser que tal denominación era sinónimo de gafe y las expectativas económicas depositadas en él jamás se alcanzaron.  Se defendía justito, pero reportaba muy pocos beneficios.  La llegada de la televisión al pueblo le asentó un golpe mortal del que no se pudo recuperar,  propiciando que el número de espectadores fuese cada vez menor. Los costes aumentaban y los ingresos menguaban. En las últimas proyecciones efectuadas ni tan siquiera se llegó a cubrir gastos. El MONUMENTAL CINEMA, el cine de Periana, era una ruina y su desaparición no tenía vuelta atrás.  Sin previo aviso, después de exhibir más de mil películas, la magia desapareció de la pantalla y cerró sus puertas para siempre.
La última película que se proyectó en el MONUMENTAL CINEMA fue Rocío de la Mancha, cinta española del año 1963, de 96 minutos de duración, dirigida por Luis Lucia, con música de Augusto Algueró y protagonizada por Rocío Dúrcal, Carlos Estrada, Helga Liné, Simón Andreu, José María Caffarel, Jesús Puente y Mercedes Muñoz Sanpedro. He intentado averiguar por todos los medios a mi alcance día, mes y año de tan triste acontecer -muchos perianenses a los que agradezco su colaboración pueden dar testimonio de ello-, pero no lo he conseguido. Ni tan siquiera sé -con total seguridad-, el año. He hablado con los hermanos “Fabio”, Antonio y Alfredo, el último proyeccionista y ayudante, respectivamente; Domingo “Millón” y su hermana Rosario, y con todo aquel que creía podía orientarme, pero mis preguntas no han obtenido la respuesta buscada.
Después de atar, desatar y ajustar muchos cabos con las  informaciones recabadas, son varias las hipótesis a las que he llegado. De todas ellas, la que me parece más verosímil pone de manifiesto que el MONUMENTAL CINEMA permaneció abierto hasta el año 1969. Siendo estos los indicios que la fundamentan: en el blog PERIANA y PEDANIAS de Gema Frías Luque, hay colgada una entrada correspondiente al domingo 28 de septiembre de 1969, conservada por José Verdugo, de la que deduzco que ese día hubo cine en Periana y costaba ocho pesetas. A ello se suma la información que me ha facilitado Domingo “Millón”, hijo, -vendedor de caramelos, portador de películas, colgador de carteles, y último portero del cine de Periana- me dijo que él contrajo matrimonio en abril del año 1970 y solamente hacía algunos meses que el cine había cerrado. Hay otro acontecer que parece confirmar mi suposición. El domingo 19 de octubre de 2014, procesionó por las calles de Málaga la imagen de San Isidro Labrador de Churriana, al que acompañaron gente venida de todos los pueblos de la provincia que tienen como patrón al Santo Madrileño. De Periana se desplazó un grupo muy numeroso, cuando íbamos por calle Larios me acerqué  a Pepe de “La Adela”, gran aficionado al cine, y le pregunté si él recordaba cuando cerró el MONUMENTAL CINEMA y, sin dudarlo un momento, me dijo que el 28 de diciembre de 1969 con la proyección de la película Rocío de la Mancha. ¡Me quedé asombrado de la rotundidad de su respuesta! El nombre de la película coincidía con las referencias que yo tenía, pero al comprobar la mencionada fecha en el calendario perpetuo por meses de Internet, descubrí que era domingo, día que se proyectaba el cine en Periana.  En honor a la verdad, debo decir que de otros perianense he recabado informaciones, tan creíbles como las expuestas con anterioridad, que echan por tierra mi suposición.
Lo narrado con anterioridad pone de manifiesto que la historia del MONUMENTAL CINEMA, el cine de Periana, esta inacabada, pero yo, aquí y ahora, pongo fin a la misma. Simplemente añadir que seguiré investigando para confirmar o descartar mi hipótesis. Estoy seguro de que la fecha buscada permanece viva en la memoria de algún perianense o guardada en un cajón, pero el que esto suscribe no ha sido capaz de encontrarla, si alguien puede facilitármela le quedaría muy agradecido. Además, pienso que la fecha de nacimiento o defunción del MONUMENTAL CINEMA es algo secundario, lo importante es que sepan de su existencia los perianense que no lo conocieron y dejar constancia para la posteridad, de que Periana tuvo cine, cine que recibía el ostentoso nombre de MONUMENTAL CINEMA y ese ha sido mi objetivo al redactar este escrito.
Al igual que cité al personal que experimentó la alegría de inaugurar el MONUMENTAL CINEMA, hago lo mismo con los que vivieron la tristeza de despedirlo. Tanto los unos como los otros, más algunos operarios no mencionados (7), forman parte de su historia. He aquí su reparto el día del cierre.
- ADMINISTRADOR: Enrique de “La Dulceria”.
- PROYECCIONISTA: Antonio “El Fabio”.
- AYUNDANTE DE PROYECCIONISTA: Alfredo “El Fabio”.
- TAQUILLERA: Loli de “Alonso de las Cabras”(8).
- PORTERO: Domingo “Millón”, hijo.
- ACOMODADOR: Domingo “Millón”, padre.
- LIMPIADORA: Dolores “Malospelos”.
El MONUMENTAL CINEMA, el cine de Periana, nunca tuvo bar, pero ello no fue impedimento para que en su sala se pudieran degustar los riquísimos refrescos NIK (9), primero los vendían unos niños que los transportaban en cubos de zinc con hielo; luego lo hicieron Dolores “La Bicharrita” y su hija Rosario en una especie de quiosquillo que montaron, frente a las taquillas, en la parte izquierda del vestíbulo que se encontraba repleto de carteles de películas.
Sólo me resta decir que una compañía integrada por varios socios: Frasquito “El Moyero”, Isidro “El Pescadero”, Joseico “El Buscas”, Rafael “El Cuco”, Manolo “El Francés”, Manuel “Castañetas”… le hicieron una oferta a los dueños de cine y sin necesidad de negociar mucho, lo adquirieron en 600.000 pesetas. Desmontaron el escenario, retiraron los asientos y lo convirtieron en una amplia nave destinada a la compra, almacenaje y embalaje de cereales, legumbres y frutas. Pasado algún tiempo la vorágine constructora hizo acto de presencia y en el lugar donde estuvo el MONUMENTAL CINEMA, el cine de Periana, se levanta hoy un edificio de viviendas (10).
No puedo remediarlo, soy un sentimental empedernido anclado en el pasado, pero creo que no estaría de más, colocar en la fachada principal del inmueble hoy existente, la que da al llano de La Lomilleja (Plaza de Alfonso XII) (11), una placa que dijera:
En este lugar estuvo
EL MONUMENTAL CINEMA,
el cine de Periana.
1947-1969
         
FIN o como dicen los americanos: THE END.

(1) En algunas casas del Periana aún se conservan ejemplares de esos sillones.

(2) Algún tiempo después, Juan Nacle Zorrilla compró un proyector nuevo en Granada por 30.000 pesetas.

(3) En verano, las sesiones vespertinas, con la llegada de los estudiantes, se veían muy concurridas y animadas, a ello contribuía Antonio Solórzano, hijo de Elías, que antes de comenzar la proyección ponía canciones como: “Cheri te quiero, Cheri yo te adoro, como la salsa del pomodoro”…  “Si quieres tomar tequila, prepara sal y limón”… Canciones que niños y jóvenes, tarareaban y bailaban, los más afortunados con un refresco NIK en la mano. Estas sesiones, normalmente, tenían lugar los jueves. Yo recuerdo la época cuando la entrada valía diez reales, igual que me costaba perlarme en la barbería de Rafael “Pisablando”.


(4) En Periana hubo un grupo de teatro que coordinaban y dirigían  Adelaida Fernández Soto, maestra nacional, y José Luis Navas Carrasco, el hijo de Doña Margarita. Efectuaron representaciones en el MONUMENTAL CINEMA y en algunos pueblos limítrofes.

(5) Las compañías de zarzuela fueron contratadas por don Ángel Pérez Sánchez -médico del pueblo y cinéfilo empedernido que jamás se perdía una película-, durante el tiempo que tuvo arrendado el MONUMENTAL CINEMA.

(6) Cabe la posibilidad de que lo expuesto con anterioridad no sea cierto en su totalidad y que don Justo y las beatas del pueblo llegaran a pisar el cine en alguna ocasión, pero no lo hicieron para ver ninguna película, sino para asistir a algún homenaje o representación teatral, organizada con fines benéficos.

 (7) En compañía de mi amigo Paco “El Carpintero”, visité en su casa a Pepe “El Moro”, proyeccionista del cine de Periana, recabando información para escribir esta historia.

(8) Me han informado que vive en la barriada de El Palo (Málaga), pero me ha sido imposible contactar con ella.

(9) NIK era un refresco delicioso de naranja, limón o manzana que se fabricaba en el Alambique de Rafael de “La Concepción”. Esta bebida refrescante se publicitaba en la pantalla del MONUMENTAL CINEMA de manera estática, es decir, proyectando una diapositiva con un mensaje escrito para que lo leyesen los espectadores.  En aquellos tiempos, el número de analfabetos era muy elevado y había cines donde estos anuncios eran leídos por megafonía cuando se proyectaban.
(10) Mientras escribía la historia del cine de Periana, vi a Joan Manuel Serrat cantado Los Fantasmas del Roxy en el programa Cachitos de hierro y cromo que emite la 2 de TVE, canción que hacía muchísimo tiempo que no oía e inmediatamente la he asociado con el MONUMENTAL CINEMA.  Son historias paralelas que tienen como denominador común la desaparición de un cine.
(11) El Llano de la Lomilleja o de la Iglesia (Plaza de Alfonso XII) también era conocido como el Llano del Cine y la calle Almería como el Callejón del Cine.

JOSÉ MANUEL FRÍAS RAYA
(Publicada en el número 45 de ALMAZARA, la revista de Periana)

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