jueves, 16 de julio de 2026

Hoy nos acercamos a la figura de José Rodríguez Martín “El Guardilla”.

 


En la memoria de muchos vecinos de Periana permanece la figura de José Rodríguez Martín, conocido cariñosamente como “José el Guardilla”. Durante décadas fue una de esas personas imprescindibles que, sin hacer ruido, contribuyen a dar vida, orden y cercanía a un pueblo. Su presencia era tan habitual que terminó formando parte del paisaje humano de Periana, acompañando a varias generaciones desde la niñez hasta la edad adulta.

Hijo de José Rodríguez y María Martín, José nació hacia 25 de diciembre 1914 en la aldea de Vilo. Se casó el 27 de septiembre de 1940 con Cristobalina Godoy Palomo y residió en la zona de Las Casas Nuevas, más concretamente, en la calle José Núñez Moreno, desde donde desarrolló una vida marcada por el servicio a sus vecinos y a su municipio.

Como municipal del Ayuntamiento de Periana desempeñó numerosas funciones en una época en la que los recursos eran escasos y gran parte del funcionamiento cotidiano dependía de la entrega personal de hombres como él. Recorrió incansablemente las calles anunciando bandos, transmitiendo avisos y comunicaciones oficiales, realizando gestiones y recados municipales y sirviendo de enlace permanente entre la administración local y los habitantes del pueblo.

Pero si hay una imagen que permanece grabada en la memoria colectiva de varias generaciones es la de José encabezando a la Banda de Música de Periana. Durante años fue él quien guiaba a los músicos por calles, plazas y barrios en pasacalles. Su figura uniformada aparecía siempre unos metros por delante, como si fuese el hilo conductor que unía la música con el pueblo, José aportaba el carácter oficial del acto. Caminaba al frente de la procesión con la dignidad de quien representaba a todo un municipio, contribuyendo al orden y la solemnidad de una festividad profundamente arraigada en la localidad.

La fotografía que se conserva de aquellos años parece detenida en el tiempo. En ella se observa a José avanzando por el centro de la calle con su uniforme de municipal. A ambos lados, mujeres, hombres y niños acompañan el cortejo religioso, reflejando una época de calles encaladas, balcones abiertos y una intensa vida vecinal. En medio de aquella escena aparece él, sereno y atento, cumpliendo con su deber como tantas veces hizo.

José “El Guardilla” perteneció a una generación de hombres que no necesitaron protagonismo para convertirse en indispensables. Su labor no ocupó grandes titulares, pero estuvo presente en cada necesidad que surgía en el pueblo. Desde la sencillez de su trabajo diario ayudó a construir la vida de Periana y dejó una huella imborrable en la memoria de quienes lo conocieron y falleció el 13 de enero de 1999, a los 84 años en Vélez-Málaga.

Hoy, más de dos décadas después de su fallecimiento, su recuerdo continúa vivo entre los vecinos. Su historia forma parte del patrimonio humano de Periana y del legado de aquellas personas que, con dedicación, responsabilidad y cercanía, contribuyeron a hacer pueblo.

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