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sábado, 1 de junio de 2024

PRESENTACIÓN Y HOMENAJE A JOSÉ MANUEL FRÍAS RAYA.

 

José Manuel Frías es un auténtico enamorado de Periana, aunque allí solo pasó su infancia, ha vuelto con mucha frecuencia a la localidad de la Alta Axarquía. A sus 69 años, este maestro de escuelas de adultos y periodista jubilado, acaba de publicar su obra más ambiciosa hasta la fecha, 'Paisanos, historia y recuerdos de Periana', en la que recopila los más de mil apodos que asegura que tienen sus apenas 3.300 habitantes.

Su pueblo ha congregado a más de 150 personas que han acudido a esta presentación y que además se ha convertido en un homenaje de amigos y paisanos que han hecho todo lo posible por arropar a este viejo amigo de la infancia que ha dedicado toda su vida a la investigación sobre la historia de Periana y a desentrañar todos sus recuerdos de la infancia.

Esta actividad que ha estado coordinada y dirigida por Miguel Blanca Gómez, amigo de la infancia de nuestro protagonista, en donde además han intervenido por el mismo orden, Rafael Torrubia Ortigosa, alcalde de la localidad, José Manuel Zorrilla Barroso, Rafael Núñez Ruiz, presidente de la revista LA ALMAZARA, la concejala de cultura, Gema Frías Luque, finalizando el acto el autor de esta magnífica obra, José Manuel Frías Raya haciendo un breve resumen de anécdotas entrañables a la par que divertidas.

Además se han proyectado dos vídeos, el primero de ellos recoge la historia de José Manuel, resume su trayectoria personal y profesional y el segundo sus amigos, algunos presentes y otros ausentes por la distancia, dedican unas palabras tras la lectura de su libro.









Presentación de “Paisanos, historia y recuerdos de Periana”

Nuestro agradecimiento a José Manuel Frías Raya por ofrecernos en este libro un testimonio de la memoria. Toda una paradoja. Ha tenido que ser un perianense de la diáspora, alejado de aquí durante tantos años, el que nos muestre la genuina idiosincrasia de este pueblo. Por eso, aplaudimos su arduo trabajo que, además de periodístico, tiene mucho de sociológico, y es fruto del tesón investigador y de la excelente retentiva que posee.

Haciendo honor al epíteto de “notario de la Transición” que José Manuel me otorga, voy a centrar mi intervención en esa encrucijada. En Periana, la generación de la Transición está formada por cuatro grupos de edad. Por orden cronológico, la integran los jóvenes que se reunían en las cuadras de Manolico Núñez; los de la OJE, que tenían su local en las casas nuevas de la Lomilleja; los del Zunit que lo teníamos al principio de la calle Cerco; los del siguiente grupo más joven, al que pertenece José Manuel; y otros de las mismas edades que no se integraron en ninguno de esos círculos.

En contra de lo que algunos piensan, los españoles nacidos en torno a los últimos años de la década de los cuarenta y primeros de los cincuenta vivimos acontecimientos trascendentales y aportamos algo esencial a la historia de España.

De boca de ciertos personajes públicos, que han nacido en libertad, se escuchan demasiadas imprecisiones y juicios equivocados sobre el tránsito de la dictadura a la democracia. Manipulan el pasado con falsos relatos abusando de esa libertad a la que hemos contribuido precisamente los que hicimos la Transición. A nosotros no nos van a meter gato por liebre porque vivimos aquellos tiempos en primera persona. Que nadie pretenda ensuciar nuestro legado.

Lo mejor que nos enseñó esa etapa fue el indiscutible valor del consenso, del acuerdo, del perdón. El efecto curativo del pacto a través de medidas de gracia y de reformas consensuadas que nos reconciliaron frente al horror de una guerra fratricida y de una dictadura cruel. Un acuerdo que, por desgracia, nunca más se ha vuelto a repetir. Y todo ello, en medio de la insoportable barbarie de ETA y de otros grupos terroristas que asesinaban sin piedad, y de unas fuerzas armadas y de seguridad en permanente amenaza de subversión.

Somos los nietos de la guerra civil, los hijos de una España que nos heló corazón. Nacimos en plena dictadura y aunque ya había pasado lo más duro de la represión, aún no había desaparecido el hambre ni el miedo.

Sufríamos las secuelas de una tragedia que no era nuestra, la habían provocado nuestros abuelos, y las consecuencias de un régimen despótico impuesto a nuestros padres tras el golpe de Estado militar que originó esa tragedia. Fue la peor de las herencias, pero supimos darle la vuelta a la situación y abrir una nueva etapa democrática mediante el abrazo y el perdón, que no el olvido, porque hay fechorías que no se pueden de olvidar. Y también sentamos las bases para el crecimiento económico, la prosperidad y la integración en Europa. Ese es nuestro legado y los que lo vivimos nos sentimos orgullosos de haber dejado una huella imborrable en la historia de este país.

Aquella proeza de transitar pacíficamente de la dictadura a la democracia en unas condiciones tan adversas fue admirada por el mundo entero y se tomó como ejemplo a seguir para otros países con regímenes autoritarios.

Paradójicamente, cuando todavía padecíamos en la escuela aquello de que “la letra con sangre entra”, ocurrió en Periana algo determinante. Al cumplir los diez años, se nos ofrecía nada menos que la posibilidad de estudiar. Todo un sueño. Maestros tan recordados como Francisco García, “Paquito la Rafaela”, o Francisco Guerrero, “Paco Herrador”, nos preparaban y nos animaban a salir del pueblo porque aquí no había instituto ni futuro. Nos ayudaban a solicitar becas de estudio para acceder a internados religiosos asequibles a los escuálidos bolsillos de nuestros padres. Sin ninguna vocación, muchos jóvenes perianenses ingresamos en colegios como el de los carmelitas de Antequera, los paules de Andújar, los teatinos de Béjar, los maristas de Ogíjares y algunos más para formar la mayor cosecha de estudiantes que hasta entonces había conocido este pueblo.

Nuestros padres estaban seguros de que sólo a través de los estudios podíamos alcanzar una vida mejor que la suya y, sobre todo, la formación que ellos añoraban porque no la pudieron tener. Creo que esta historia os suena a casi todos. Querían que estudiáramos y también, en el fondo y muy a su pesar, que nos alejáramos del pueblo. De alguna manera, deseaban apartarnos del insoportable ambiente de penuria y atraso que se respiraba para que buscáramos un horizonte más abierto, próspero y esperanzador que el suyo.

En esos internados, seguíamos padeciendo unos métodos docentes basados en la memorística, a base de coscorrones y castigos, tan comunes en la enseñanza de aquella época. Pero al fin la letra nos entró y al mismo tiempo nos fuimos contagiando de un entorno más cosmopolita por el contacto con otros compañeros. Abrazamos los aires de libertad que trajo el mayo francés del 68 y el pacifismo jipi, con la moda de los pelos largos, las camisas de flores y los porros.

Tuvimos la suerte de vivir de cerca el auge de la música pop de los Beatles, los Rolling, los Brincos, los Bravos y tantos más. A la sombra de esos grupos musicales nació un conjunto tan autóctono como los duraznos o el aceite verdial. Se llamaba los Bristong y estaba formado por Paco Martín, Paco Palomo, Antonio Barroso, Paco Javier y Paco Navas. Algunos os acordaréis de los escándalos que se montaban porque muchachos y muchachas bailábamos pegados en nuestros clubes al calor de esa música.

Junto a la diversión surgieron tímidas actitudes de protesta como el boicot al cura fotógrafo, cuando deliberadamente nos salíamos de la iglesia al empezar el sermón y regresábamos cuando alguien nos avisaba de que ya había acabado. O cuando las fachadas del pueblo se llenaron de pintadas contra ese cura.

Algunos se acordarán cómo escuchábamos a escondidas las noticias, que estaban censuradas por el régimen, en la clandestina Radio Pirenaica que emitía en onda corta desde Bucarest. O cuando nos pasábamos de mano en mano libros prohibidos de la editorial Ruedo Ibérico. Sabíamos que nos estábamos jugando el tipo ante la actitud represiva de la guardia civil, más interesada en perseguir los delitos políticos o ideológicos que de otra índole, pero nos arriesgábamos y persistíamos porque buscábamos el fin de la dictadura, la libertad.

El caldo de cultivo ya estaba preparado y cuando pasamos a los estudios superiores nos contagiábamos de la rebeldía universitaria que, junto al movimiento obrero, encabezó la lucha contra el franquismo. Muchos sufrimos las porras de los grises y algunos, los calabozos de la Puerta del Sol. Por si alguien no lo sabe, los grises eran los policías nacionales, cuyo uniforme era de ese color, el gris de la represión.

Estábamos asistiendo a los últimos coletazos de la dictadura, sentíamos la democracia al alcance de la mano, por eso nos revelábamos y arrimábamos el hombro para conseguirla. Fue un verdadero clamor popular, el sueño de nuestra generación.

Lo malo era que pasábamos demasiado tiempo fuera del pueblo y alejados de nuestros familiares. Cada vez regresábamos menos a menudo y cuando acabamos los estudios superiores, casi todos nos quedamos por esos mundos desarrollando nuestro trabajo profesional y formando nuestras propias familias en otros lugares. Al final, estudiantes y emigrantes nos alejamos del pueblo en una enorme diáspora que redujo el censo de población a la mitad.

Mi intención, con estas notas, es poner en valor la osadía de la generación que vivió el final del franquismo y el principio de la democracia porque, como he dicho, se escuchan demasiadas mentiras interesadas. Es la generación que, en parte, recoge el libro que estamos presentando, y que trajo la reconciliación, la democracia y la prosperidad a la España de hoy, tan diferente de la que habíamos heredado. Una España que, como alguien ha dicho, no la reconoce ni la madre que la parió.

Quiero llamar la atención sobre la actitud de aquellos estudiantes que, aunque sólo volvíamos a Periana por vacaciones, añorábamos nuestra tierra como el que más. Dentro de nosotros latía la esperanza de salir del oscurantismo y entrar en la modernidad, de vivir en libertad igual que vivía el resto de europeos, y al final lo conseguimos.

Las nuevas generaciones estáis recogiendo los frutos de las semillas que nosotros sembramos. Nada menos que un Estado de derecho que protege a los ciudadanos y crea espacios dignos para la convivencia. Supimos consensuar una Constitución que va a cumplir 46 años y que nos permite elegir libremente a los que nos gobiernan, expresar pacíficamente nuestras ideas sin miedo a la represión y acceder a una justicia algo raquítica, pero equitativa. Gracias a esas conquistas, tenemos un país plenamente integrado en Europa, en el que se ha instalado la libertad, el progreso y el bienestar. Un país respetado en el contexto mundial que en vez de producir emigrantes los acoge y en el que hay un futuro esperanzador para todos.

Sin embargo, una inquietante sombra intenta oscurecer ese legado. Temo con preocupación que nuestros hijos puedan dilapidar la valiosísima herencia que les hemos dejado. Algunos prestan atención a las arengas reaccionarias que proliferan en la escena púbica y en las redes sociales. Se dejan engatusar por posiciones ultraconservadoras que denigran la democracia, acaban con las libertades y desprecian la solidaridad. Parece que ignoran que esas ideas representan una peligrosa vuelta al pasado, un enorme retroceso para la prosperidad que sus abuelos conquistaron. Qué frágil es la memoria. A los que padecimos la deplorable dictadura de Franco no nos engañan, por muchas máscaras que se pongan, por muchos cantos de sirena que entonen, por muchas patrañas que propaguen. La mejor arma para luchar contra esa lacra es la reflexión seria, el estudio y el conocimiento.

Nosotros heredamos las consecuencias una guerra y una dictadura y, a cambio, os hemos dejado una democracia moderna y avanzada. De vosotros, los adultos de hoy, es la responsabilidad de no permitir que nuestros nietos se vean obligados a volver a luchar por lo que ya habíamos conseguido sus abuelos.

En el panorama político actual, lo que más añoro es el espíritu de la Transición. La actitud de aquellos que, por encima de sus enormes diferencias, supieron ceder, darse un abrazo y caminar juntos. No me siento cómodo ante la calumnia y la bronca permanente. Me enferman esos gabinetes que vomitan patrañas y desinformación, puro excremento. Echo de menos a políticos honestos con visión de Estado que se dediquen a gestionar lo público en beneficio de todos, capaces de confrontar sus ideas y sus propuestas con razonamientos, no con insultos, descalificaciones y falsedades. Y también quisiera ver a ciudadanos bien informados, proactivos y valientes que huyan de la banalización y de la incultura, que rechacen la mentira, que no se dejen engañar y que se lo piensen bien antes de elegir a sus representantes. Rescatar el espíritu de consenso y moderación del final de los años setenta es, sin lugar a dudas, la mejor medicina para renovar la confianza en la democracia con mayúsculas y alejar el peligro de involución.

Somos una generación que se va extinguiendo. Es ley de vida. He querido expresar aquí este testimonio, que es nuestro legado, porque a estas atura de la vida quién no siente nostalgia de lo vivido, de sus años tiernos, de su gente, de su tierra. En la noble aventura de la Transición participamos muchos jóvenes perianenses que hoy nos sentimos muy orgullosos de aquella gesta. Recordemos ahora, con el mayor respeto, especialmente a los que se han ido quedando por el camino porque también compartieron aquellas ilusiones, aquellas esperanzas y ayudaron a construir todo lo que hoy tenemos. Os pido un merecido aplauso para ellos y para José Manuel Frías que con su libro nos ha despertado estos recuerdos. Muchas gracias a todos.


Periana, 1 de junio de 2024              José Manuel Zorrilla Barroso









domingo, 26 de mayo de 2024

Periana, el pueblo de los mil apodos.


www.diariosur.es - 26/05/2024

José Manuel Frías es un auténtico enamorado de su pueblo natal, Periana. Aunque allí solo pasó la infancia, ha vuelto con mucha frecuencia a la localidad de la Alta Axarquía, que presume de ser la cuna del aceite verdial, uno de los más dulces y afrutados de la provincia. A sus 69 años, este maestro de escuelas de adultos y periodista jubilado, acaba de publicar su obra más ambiciosa hasta la fecha, 'Paisanos, historia y recuerdos de Periana', en la que recopila los más de mil apodos que asegura que tienen sus apenas 3.300 habitantes.

«No son ofensivos, peyorativos, despectivos ni injuriosos, en ningún caso, simplemente son la forma en la que toda la gente se conoce en el pueblo, en éste y en todos, eso sí, los apodos tienen siempre su historia y sus orígenes», sostiene Frías, que con este nuevo libro, de 538 páginas y que puede adquirirse en Amazon al precio de 16,22 euros, completa lo que ha denominado «una auténtica trilogía sobre el lugar donde nació y vivió hasta los catorce años». Así, con anterioridad ya había publicado 'San Isidro en Periana: devoción, tradición y sentimiento', en 2017, con motivo del XII Encuentro Nacional de Hermandades de San Isidro y Santa María de la Cabeza, celebrado en su pueblo natal, y '2.600 efemérides perianenses', lanzado en 2019.

Entre los más de mil apodos que pueden consultarse en el nuevo libro, en un extenso índice alfabético, los más abundantes y que se repiten con más frecuencia en el pueblo son 'Gallo', en 26 ocasiones; 'Caribe', en 21; 'Ganguita', en 20; 'Sereno', en 18; 'Calayo', en 17; 'Adolfo', en 17; 'Correo', en 15; 'Maríafelisa', en 14; 'Nervios', 'Mendas' y 'Tapaeras', en 13 ocasiones cada uno; 'Collarea', 'Potencias' y 'Castañetas', en 11 ocasiones cada uno también. Así, las letras por la que comienzan más apodos de Periana, tanto de los 474 citados en el libro como entre los 560 recogidos en el índice, son la 'c', con 188; la 'p' con 155; la 'm', con 143; la 'r', con 62; la 'f', con 50; y la 'a' con 47.




Eso sí, como curiosidad, Frías advierte de que nadie lleva apodos en Periana, «o yo no he conseguido descubrirlos», dice, que comiencen con 'k', 'w' y 'x'. Para el autor, «lo más dificultoso y laborioso» del libro ha sido confeccionar el índice, compuesto por 4.039 entradas, de las que 1.887 son de personas, casi todas identificadas con su nombre y apellidos. De ellas, un 85% son perianenses que, en un porcentaje superior al 90%, van acompañados del apodo por el que son conocidos, siendo 474 los apodos que figuran en él.
Cuarto libro descartado
Frías asegura que su cuarto libro iba a llevar por título 'Orígenes de los apodos de Periana', pero confiesa que con éste, «al que he dedicado muchísimo más tiempo del esperado», pone fin a su trayectoria de «cronista ocasional» de Periana. «Confío en que alguien lo hará, y para facilitarle el trabajo, he incorporado al índice 560 apodos perianenses, que no llevan ninguno de los paisanos que aparecen en el libro», sostiene. Como primera piedra de esa futura obra por escribir el autor aporta el origen de los dos apodos de su familia, 'Ganguita' por su madre y 'Calayo' por su padre.


En el caso de 'Ganguita', Frías cuenta que sus bisabuelos maternos, «caseros en la huerta del Algarrobal, propiedad de los Núñez, tenían seis hijos, cinco de ellos varones». «Al mayor, Rafael Raya Zorrilla, mi abuelo, nacido en 1892, que sabía leer, escribir y andaba bien de números, le tocó servir al rey en Melilla. Lo nombraron asistente de un militar de alta graduación y éste hecho cambió la suerte de su familia. Al poco tiempo de llegar a tierra africana, descubrió que el aceite de oliva que se producía en Periana, podía tener allí un buen mercado», cuenta.

De esta forma, su abuelo «se granjeó la simpatía del militar, a lo que contribuyó los exquisitos regalos que le llevaba del pueblo, y sus venidas para llevar aceite fueron continuas, prosiguiendo una vez licenciado». «El buen dinero ganado en este menester, mi bisabuelo, Rafael Raya Toledo, lo empleó en comprar algunas de las fincas y casas que se le ofrecían», apunta, para añadir: «El vendedor pedía un precio, mi antepasado le decía cuánto estaba dispuesto a pagarle, al contado, y de ahí no se movía». «El vendedor intentaba buscar otro comprador, si no lo encontraba volvía. Cada vez que compraba una haza o vivienda en Periana se decía: 'Rafalico Raya ha comprado otra ganguita', Siendo éste el origen del apodo de mi familia materna. A todos los hijos les dejó casa en propiedad en la Lomilleja, excepto a mi abuelo, situada en la calle de Las Monjas y varias hazas».

Por su parte, respecto al origen de 'Calayo', Frías asegura que un antepasado de su familia paterna tenía un pedazo de tierra sembrada de melones, de manera que «en una animada charla de café, con algunas copas de más, se le presentó la ocasión de venderlos en el campo». «Vendedor, comprador y acompañantes se dirigieron hacia el melonar. Llegados al lugar, el comprador exigió el calado de alguno. Mi familiar, sacándose una navaja del bolsillo, le dijo que eligiera el que quisiera, puesto que todos eran más dulces que el almíbar, el primero que caló, salió más verde que el pepino, el segundo, tercero, cuarto y …, ídem de lo mismo. Mi antepasado perdió los nervios y comenzó a decir: 'Éste lo caló yo, éste lo caló yo, éste lo caló…' Caló casi todos los melones. Ninguno salió dulce. El suceso se refirió por el pueblo y así nació el apodo de mi familia paterna», apostilla.

Frías admite su «pasión» por el mundo de la investigación histórica, a la que ha dedicado 48 años de de su vida, teniendo como tema monográfico su tierra natal, aunque este flechazo «fue casual», confiesa. Cuando estudiaba Magisterio, la profesora de Historia le mandó hacer un trabajo sobre el lugar de nacimiento de los alumnos. Le propuso como tema el terremoto sobrevenido en Periana el jueves 25 de diciembre de 1884, pero la docente le dijo que buscase otro. Él le respondió que aparte de este lamentable suceso, cuyo número de fallecidos aún está por determinar, en su pueblo «nunca había ocurrido nada importante».

Aconsejándole la docente que buscara en las 'Efemérides Malagueñas' de José Luis Estrada y Segalerva, compuesta de cuatro voluminosos tomos, Frías había visionado los dos primeros, sin encontrar nada importe sobre Periana. Sin embargo, llevaba mediado el tercero cuando se topó con la siguiente: 'Domingo, 17 de agosto de 1861. Sufrió la pena de muerte en Periana el preso político Antonio Morales Mostazo'. Según recuerda, fue entonces cuando preguntó en su pueblo «y nadie tenía la menor idea de este asunto. Las actas municipales de dicha fecha están desaparecidas», dice.


Aconsejado por un profesor, el autor acudió al archivo Díaz Escovar y allí encontró informaciones que aludían a la participación de Periana en la 'Revolución de Loja', 'del Pan y el Queso' o de 'Pérez del Álamo', «apellidos de cabecilla de la misma, con las tres denominaciones es conocida, en dos periódicos de la época publicados en Málaga, 'El Avisador Malagueño' y 'El Correo de Andalucía'», recuerda. La prestación del servicio militar obligatorio le llevó a Madrid, donde prosiguió su investigación en la Hemeroteca Nacional, «situada entonces en la calle Zurbarán», recuerda. Desde entonces no ha dejado de investigar y acumular informaciones sobre su pueblo.

José Manuel Frías es, por tanto, «una enciclopedia viviente de Periana», pues de su pueblo natal lo sabe casi todo. Así, entre sus paisanos más ilustres, destaca, a su juicio, el nombre de José Núñez Moreno (1893-1976), que fue secretario general del Banco Hispano Americano e influyente personalidad de la Asociación Católica Nacional de Propagandista (ACNP). «Su nombre debería aparecer en los libros de Historia. Sobre él solo hay un libro, 'Viaje a Periana de José Núñez', escrito por Javier Clavero Salvador», describe.


El autor perianense destaca con orgullo que, de este paisano, el papa Pío XII dijo: «José Núñez es un hijo austero y humilde que no quiere ser ministro». «Fue el interlocutor entre el referido papa y Franco, para la firma del Concordado de 1953, que puso fin al aislamiento de España. En Periana y pueblos cercanos es recordado por la muchísima gente que colocó en el banco, la Policía, la Guardia Civil, la SEAT, ENASA o algunas empresas del INI», apunta Frías.

Con una sonrisa complaciente el investigador desvela que también «colocó a Fraga, el primer cargo político que tuvo don Manuel, secretario general de Cultura Hispánica, se lo consiguió Pepe Núñez de Madrid, así era conocido en su pueblo, pues su hijo mayor y el político gallego fueron compañeros de clase», apostilla. Lo dicho, una auténtica enciclopedia viviente de Periana, de sus gentes y de sus más de mil apodos.

lunes, 6 de mayo de 2024

El próximo 1 de junio se presenta en Periana el libro PAISANOS, HISTORIA Y RECUERDOS DE PERIANA de José Manuel Frías Raya.

 


José Manuel Frías Raya nació en el número 9 de la calle de Las Monjas en Periana el 19 de mayo de 1955, hijo de Manuel Frías Molina y María Dolores Raya Mata, disfrutó de sus calles, de los juegos de antaño, de sus tradiciones… y también le tocó coger aceitunas, pintar garbanzos, sacar granzas…, en el año 1969 retoma sus estudios haciendo delineación, tras realizar Maestría y COU realiza magisterio, se licencia en Pedagogía y en Comunicación Audiovisual.
En la primera etapa de su vida trabaja en la educación de adultos, tras aprobar unas oposiciones pasaría a trabajar de guarda jurado en los embalses del Guadalhorce (Ardales), en 1991 aprueba otras oposiciones y regresa a Málaga para trabajar en un archivo, donde continúa haciéndolo.
Muy implicado en la educación de adultos, da conferencias en universidades, jornadas en colegios sobre su MÉTODO ICONOGRÁFICO DE ALFABETIZACIÓN.

En 2008 conecta con la Revista Almazara donde realiza un trabajo impecable describiendo personalidades de notoria importancia e interés de nuestro pueblo, ha descrito con brillantez los juegos de mi niñez, ferias de ganado, … rescatando del archivo histórico infinidad de noticias que a través de los años han aparecido en prensa.
En 2014/2015 realiza una primera aproximación a las efemérides perianenses conmemorando el 5º aniversario de Periana y Pedanías, cuando conocí el alcance de este recopilatorio he tratado por todos los medios de verlo impreso en papel y al alcance de todos.
Es autor del libro SAN ISIDRO EN PERIANA: DEVOCIÓN, TRADICIÓN Y SENTIMIENTO
Con la seguridad y firmeza de seguir trabajando por su pueblo, por su historia y por sus gentes se marca un nuevo reto, recopilar las efemérides perianenses, toda su historia desde su formación como pueblo. Ha sido un trabajo lento pero a su vez no ha parado ni un solo día en el que su búsqueda no haya dado resultado alguno, sintiéndose motivado con hallazgos tan importantes como la primera noticia conocida sobre nuestro pueblo que data de 1516, noticias curiosas de la alta sociedad, noticias derivadas de los gobernadores de cada época, noticias de su Ayuntamiento, de sus gentes, eventos... son noticias muy variopintas que bien se podría retratar Periana a través de sus acontecimientos. Hay efemérides para todos los gustos…
Con el fiel convencimiento de que esta tarea solo estaba a su alcance ha cumplido las expectativas de todas las personas que estábamos a su alrededor, ha realizado un trabajo impecable, un material con noticias inéditas que a buen seguro sorprenderá a muchos de sus lectores.
No quisiera extenderme mucho, nos acompaña nuestro gran amigo Paco Camacho para hablarnos de su contexto histórico; me gustaría centrarme en la persona, ¿quién es José Manuel Frías Raya?
Hombre generoso, trabajador incansable, dedicado a su pueblo en donde denota una entrega total hacia su historia, probablemente existan personas implicadas con su pueblo, pero de la talla de José Manuel pocos, hombre con un exquisito talento para describir situaciones fiel a sus recuerdos, nos ha descubierto historias de nuestro pueblo que probablemente hayamos escuchado de nuestros abuelos, pero que solo él podía haberlo contado para las nuevas generaciones. Solo él posee esa capacidad de recrear esas historias de nuestro pueblo, historias que seguirán vivas para siempre…

Nos ha regalado 2.600 efemérides perianenses recogidas en este magnífico libro que recomiendo a todos por el complejo trabajo de recopilación, años de intenso trabajo, del cual te estamos todos muy agradecidos cuya presentación se realizó en el Salón de Plenos del Excmo. Ayuntamiento de Periana el 13 de diciembre de 2019 y que nos dejó a todos impactados por el volumen de noticias recopiladas.

El próximo sábado 1 de junio vuelve a sorprendernos con su nuevo trabajo, PAISANOS, HISTORIA Y RECUERDOS DE PERIANA, que tendrá lugar en el Salón de Plenos del Excmo. Ayuntamiento de Periana a las 1200 horas dirigido por D. Miguel Blanca Gómez.

domingo, 23 de enero de 2022

FOTOS QUE HABLAN. FAMILIAS NUMEROSAS DE PERIANA POR JOSÉ MANUEL FRÍAS RAYA.

 

FAMILIAS NUMEROSAS DE PERIANA

Solamente los pueblos de familias fecundas pueden extender la raza por el mundo y crear y sostener imperios. La vitalidad demográfica acrecienta la personalidad internacional y la potencia militar.

Ley de 1 de agosto de 1941. Protección a las familias numerosas.





En el año 1974, la tasa de natalidad en España (número de nacimientos por cada mil habitantes en un año) era de 19´60 y el índice de fecundidad (número medio de hijos por mujer) 2´89. En el 1975 fueron 18´70 y 2´77, respectivamente (1). En ambos años, cuando la población de Periana era de unos 4.700 habitantes, el premio provincial de natalidad por mayor número de hijos vivos, recayó en la familia fotografiada, retrato que formó parte del carné o título de familia numerosa (2) de la misma, pero antes de conocerla hagamos una breve reseña histórica del tema.

En nuestro país, al igual que en todos los del mundo, la familia ha sido considerada como uno de los pilares fundamentales de la sociedad, no obstante, hasta épocas recientes, la política española sobre la familia ha dejado mucho que desear y aún tiene bastante que mejorar. Las primeras medidas proteccionistas de la familia comenzaron en España en el primer tercio del siglo XX y, a diferencia de otros países europeos, apenas tuvieron repercusión. Las causas son achacables, unas veces, a su carácter muy limitado como fueron las reducciones fiscales durante la dictadura de Primo de Rivera, y otras al escaso tiempo que estuvieron vigentes, como ocurrió en la II República. Tras la Guerra Civil el régimen franquista inició una política familiar acorde con los planteamientos ideológicos del Nuevo Estado.

El principal componente ideológico de la política demográfica de la dictadura no fue la reducción de la mortalidad, sino el natalismo. Y en 1938, en plena Guerra Civil, se aprueba la ley de subsidio familiar que contempla préstamos a los recién casados premios a las familias numerosas.

La gran familia que aparece en la fotografía es la formada por Antonio Martín Frías “Chivita” y Remedios Caro Pareja “Matusa”, domiciliados en La Quinta, que en los años 1974 y 1975 fueron galardonados con el Primer Premio Provincial de Natalidad, por mayor número de hijos vivos. Cuando lo recibieron por primera vez, de quince hijos que habían tenido les vivían catorce y en la segunda, de dieciséis vivían quince, con edades comprendidas entre los veinte años y los diez meses.

Los premios divididos en tres categorías: por mayor número de hijos vivos, de hijos habidos y de hijos que permanecían en el hogar, se entregaban, con la asistencia de todas las autoridades provinciales, en la sede del Instituto Nacional de Previsión, con motivo de la próxima celebración de San José Obrero, Patrono del Ministerio de Trabajo, que era el 1 de mayo. El matrimonio Martín-Caro los recibió el lunes 29 de abril de 1974 y el martes 29 de abril de 1975.

La repercusión que la entrega de estos premios tenía en los medios de comunicación de la época era muy importante (3), apareciendo en ambas ocasiones nuestros paisanos en la portada del diario SUR, una individualmente y la otra en compañía de los demás galardonados. También fueron entrevistados en las emisoras de radio, pero estas grabaciones no las he podido encontrar. A continuación, transcribo las entrevistas que Julián Sesmero Ruiz les realizó para el referido periódico.

LA FAMILIA MAS NUMEROSA DE LA PROVINCIA VIVE EN PERIANA

Tener quince hijos, dice la madre, es una bendición de Dios y un consuelo para la vejez”

Sobre el pecho del padre, Antonio Martín Frías, colocaron ayer las autoridades de Málaga una medalla de bronce. A la madre le tendieron un cheque por importe de 50.000 pesetas. Había en la señora una tímida sonrisa. Doña Remedios Caro Pareja, apretaba el hombro de su más pequeño vástago. El mayor, avispado, con sus diecinueve años cargados de renuncias juveniles, asistía conmovido…

Son gentes del campo. Trabajan, mal que bien, aquí allá. “En la aceituna, en lo que cae”, que me decía la señora. “Somos gentes trabajadoras, que tenemos callos en las manos”, y que, además, han vivido y se desviven por la numerosa prole que Dios les ha concedido.

- ¿Que si es valentía tener quince hijos? Mire, yo creo que tener quince hijos es una bendición del cielo y un consuelo para la vejez.

- Pero ¿cómo se las han apañado ustedes, ustedes, señora, para criarlos, para ponerlos entre los diecinueve y los nueve meses?

- No sé, no sé… trabajando.

El padre asiste a la conversación un poco ajeno a todo. Se toca la medalla con la punta de los dedos. “¿Y esto que es?”, parece preguntarse. Su presencia es física, puesto que su larga enfermedad ha afectado de forma real y profunda a su mente.

- Si – dice. Mi mujer lleva razón. Los hemos sacado adelante trabajando mucho. Ella y yo, primero; luego los muchachos.

TENGO HIJOS PARA ESTUDIAR

- ¿Cuántos de ellos serían capaces de estudiar, señor Martín?

- Yo no sé; a lo mejor mi mujer lo sabe mejor que yo.

- ¿Señora?

- Yo creo que cinco o seis de los pequeños (4). Este grande que tiene ya diecinueve años es muy trabajador y nos ayuda mucho. ¡Qué lástima no haberle podido echar a los libros!

- Cuentéeme, señora, uno de sus días cualquiera. ¿Qué hace desde que se levanta?

- Pues…mire, la verdad, que no me acuerdo. Sé que no paro en todo el día. Ni mi marido tampoco. El pobre…, estuvo en la sala 21 del Hospital Civil. Se ha hecho polvo trabajando por nosotros.

- Quiero preguntar ahora al hijo mayor, que asiste, embobado a la entrevista.

- Cuando te cases, ¿te gustaría tener tantos hijos?

- ¿A mí? Pues mire, yo no sé. Me parecen muchos. Y la vida está hoy muy complicada para tantos niños en una misma familia (5).

HABRÁ FIESTA FAMILIAR

- ¿Qué hará usted, señora, con las primeras cinco mil pesetas de las cincuenta mil que le han dado?

- Lo primero de to… invitarnos. Pondré una mesa donde haya de to güeno… Porque me parece que nos lo tenemos merecío. ¿Usted qué dice?

- ¿Yo? Que hacen ustedes muy requetebién. Que siento que en lugar de cincuenta mil no sea un millón de pesetas… para comprar libros para esos cinco o seis chaveas que usted tiene con “luces” para estudiar.

MATRIMONIO DE PERIANA

Don Antonio Martín Frías y doña Remedios Caro Pareja, relativamente jóvenes aún, han sido premiados con el galardón provincial de Natalidad cincuenta mil pesetas en efectivo. El año pasado ya obtuvieron el mismo premio. Son de la localidad de Periana. Nos habla la mujer, robusta, morenaza, curtida. Clásica madre de clásicas tierras malagueñas.

- Mire usted, señorito, mi marío está malo el pobre, él quería que siguiéramos teniendo niños porque le gustan mucho y él quería que todos vinieran y él, también, quiere que todos los niños sean hombres y mujeres de provecho y él también dice, de vez en cuando, que cuando sea viejo se sentirá descansando en los hijos y que, a lo mejor, alguno estudia y es un caballero y que hay que ver lo que hay que sudar para llevar pa´lante a tanta caterva.

- Y usted, don Antonio, ¿qué dice?

- Yo digo que ella dice lo que yo digo y que si yo no caigo malo como estoy ahora, que hubiéramos “tirao” con más niños entoavía.

- ¿Cuántos niños ha tenido doña Remedios?

- He tenido 16 hijos, uno de ellos se me murió y hasta 23 se me “estropearon”. Hace poco se me malogró un embarazo de trillizos.

- ¿Qué edades tienen sus hijos?

- Los tengo de toas las edades, desde los veinte años a los diez meses el más chiquillo.

- ¿Pasan dificultades, han pasado dificultades?

- ¿Mande?

- Digo que sí se ven ustedes apretados para vivir.

- Ya ve usted, señorito, había tiempos en que el trabajo estaba mal y que mi marío no trabajaba, que se puso malo y que teníamos solo el cielo y la tierra. Usted ya me entiende señorito…

Yo si la entiendo. Y no quiero, no puedo, ni debo añadir nada a las respuestas que Remedios y Antonio dieron al periodista que los entrevistó. Son palabras sencillas y humildes como eran ellos, palabras repletas de espontaneidad y sinceridad, palabras que retratan el vivir cotidiano de una familia numerosísima en la Periana de los años setenta del pasado siglo, palabras sentidas y sufridas que brotan de los más profundo del corazón.


AYUDAS HABITACIONALES. Estos premios de natalidad llevaron aparejados consigo que a la familia Martín-Caro se le prestará ayuda para reparar la casa de Periana donde vivían y se les ofreciera una vivienda de 300 metros cuadrados en cualquier lugar de España. Ellos eligieron Málaga y les dieron tres pisos situados en una misma planta, aunque según tengo entendido, a la suma de los mismos les faltaban cuarenta metros cuadrados para medir lo prometido (5).


FAMILIAS CON OCHO HIJOS O MAS. En la Periana de los años setenta del pasado siglo, las familias con tres hijos o más, eran muy numerosas, no siendo privativo de los ricos, de las clases medias ni de las más baja, las había en todos los estamentos sociales. Podía hacer una larga lista de casi todas ellas, pero me voy a limitar a las que tenían ocho hijos o más, nombrados del mayor al menor, y tengo la certeza absoluta de que se me han quedado algunas por contar:



- Remedios Caro Pareja “Matusa” y Antonio Martín Frías “Chivita”. 16 Hijos: Antonio, José, Mari Carmen, Remedios, María de los Ángeles, María del Pilar, Manuel, Rafael, Rosa María, Francisco, Domingo, Marisol, Isidro, Salvador, María Jesús y Yolanda Martín Caro. La Quinta.



- Dolores Palomo Ruiz “La Perdigona” y José Campos Godoy “Obispo”. 12 hijos: Gloria, María, Victoria, Francisco, José, Manuel, Antonio, Salvador, Domingo, Juan, Rafael e Isidro Campos Palomo. La Quinta.




- Encarna Guerrero Mérida y José Caro Alcuña. 12 hijos: Antonio, María, José, Encarna, Paco, Patricio, Manolo, Rafael, Domingo, Carmen, Victoria y Pura Caro Guerrero. Emigraron a Vall de Uxó (Castellón).




- Teresa López Moreno “Angustias” y Antonio Larrubia Toledo “Caribe”. 11 hijos: Antonio, Rafael, Isidro, José Manuel, Francisco, Margarita, Mercedes, Teresa, María Angustias, Rosa y Carlos Larrubia López. La Cruz.


- María Fernández López “Alegre” y Manuel Molina Ruiz “Santo”. 11 hijos: Remedios, Dolores, Aurora, Teresa, Margarita, Milagros, Rafael, Isidro, Pepe, Manolo y Francisco Molina Fernández. Calle Las Monjas.


- Fernanda Vilches Monci y Antonio Molina Palomo “Coliche”. 11 hijos: María Victoria, Sebastián, Encarna, Asunción, José Antonio, Francisco, Fernando, María Carmen, Teresa, Rafael y Rosa Molina Vilches. El Barrihumo.


- Dolores Jiménez y Juan Fernández Muñoz. 11 hijos: Josefa, Encarna, Carmen, Mari Luz, María, Teresa, Manuel, Antonio, José, Miguel y Francisco Fernández Jiménez. El Barrihumo.


- María Montesinos Zamora “Zamora” y Juan Luque Benítez “Esparraguito”. 11 hijos: María, José, Juan, Francisco, Enriqueta, Antonio, Rosario, Antonia, Rafael, Manuel y Salvador Luque Montesinos. Baños de Vilo.


- Carmen Solórzano Gómez y Manuel Perea Morales “Barrancos”. 10 hijos: María Carmen, Manuel, Julia, Monsalud, José, Antonia, María Pura, Ángel, Antonio y Alfonso Perea Solórzano. Emigraron a Sabadell.


- Dolores Ríos Alarcón “Lucas” y José Gallego Moreno “Minuto”. 10 hijos: José Antonio, Miguel, Juan Marcos, María Dolores, Jesús, Inma, Margarita, Carlos, Sergio y Raúl Ríos Gallego. Aldea de Vilo.


- Carmen Pareja Vázquez “Dorailla” y Enrique Gutiérrez Bueno “Tocina”. 10 hijos: Antonio, Enriqueta, Rafael, Carmen, Pepa, Gabriel, María, Asunción, Claudio y Dolores Gutiérrez Pareja.


- Carmen Moreno García “Zaleas” y Francisco Pareja Vázquez, “Doraillo”. 10 hijos: Manuel, Rafael, Carmen, Antonio, María, Dolores, Pura, Pepe, Diego y Josefa Pareja Moreno. Callejón de Arrojo.


- Carmen Moreno Martín “Carrión” y José Martín Núñez "Pepeleyes". 10 hijos: Carmen, Victoria, Pura, Reme, Soledad, Reme, Gloria, Paco, José Manuel y Juan Martín Moreno. La Quinta.




- Emilia Torregrosa Vegas y Antonio Moreno Rodríguez "Gitano". 10 hijos: Antonio, Ana María, Yolanda, Crisóstomo, Miguel Ángel, Celedonio, Raúl, Susana, David e Ismael Moreno Torregrosa. Mondrón.


- María Godoy Báez “Pallares” y Marcos Moreno Alarcón “Rasca”. 10 hijos: María Carmen, Angelina, José, Antonio, Marcos, Encarna, Purificación, Esperanza, Manolo e Isabel Moreno Godoy. Regalón.




- Encarna Paredes López “Manganilla” y Antonio Godoy Luque “Tartaja”. 10 hijos: Antonio, Manuel, Dolores, Encarna, Carmen, Ana, Ricardo, Valentín, Eva María y Rocío Godoy Luque. Vilo.


- Dolores Román Benítez “Molina” y Laureano Gallego Gálvez “Yescas. 10 hijos: María Dolores, Laureano, José Luis, Francisco Domingo, Gloria, Encarna, Antonio Isidro, Víctor, Ricardo y Fermín Gallego Román. Capellanía. Cortijo de Porras.


- Emilia Fernández García “Chupa” y Salvador Frías Ruiz “Frías”. 10 Hijos: Dolores, Salvador, María del Carmen, Teresa, Emilia, María Jesús, Antonia, Soledad, Remedios y José Manuel. Frías Fernández. Carrascal y Calle Las Monjas.


- María Alarcón Salcedo y Antonio Molina Gutiérrez “Molinas”. 9 hijos: Salvador, Antonio, Antonia, María, Carmen, Manuel, Rafael, Esperanza y María Dolores Molina Alarcón. Haza del Río


- María Perea Vázquez “Posás” y Antonio Barroso Moreno “Gazpacho”. 9 hijos: Dolores, Rafael, Teresa, Antonia, Pura, Pepe, Asunción, Carmen y Remedios Barroso Perea. Calle Las Monjas.




- Encarnación Vegas Pascual “Malospelos” y Francisco Molina García "Coliche”. 9 hijos: Aurora, Francisco, Carmen, Antonio, Dolores, Santiago, Manolo, Remedios y Pepe Molina Vegas. Calle la Copa.


- Esperanza Pérez Guerrero y Rafael Ortigosa Vegas “Puerto” “Vinagrera”. 9 hijos. María Dolores, Juan Antonio, Rafael, Domingo, Ricardo, Miguel, Carmen, Salvador y Salvadora Ortigosa Pérez. Cortijo del Puerto.


- Teresa Téllez Ortiz y Manuel Alcuña Ramos “Lángaras”. 9 hijos: Antonia, Josefa, José María, María Victoria, Ramón, Francisco, Moisés, Antonio y Noel Alcuña Ramos. Carrascal. Emigraron a Francia en el año 1966.


 -Dolores Núñez Perea y José Téllez López "Mendas". 9 hijos: Dolores, Antonio, Pepa, Rafael, Pepe, Paco, Manolo, María Pura y Pedro Téllez López. La Quinta.


-Dolores Jaime Caro “Carabina” y Miguel Benítez Bueno “Málaga”. 9 hijos: Carmen, Miguel, Salvador, Dolores, Rosa, Antonio, Manuel, Francisco y Rafael Benítez Jaime. La Quinta.


- Josefa Bueno Gaspar “Telesfora” y Manuel Pascual Pareja “Mollete”. 9 hijos: José Manuel, Antonio, Francisco, Emilio, María Carmen, María del Pilar, Cristina, Vanesa y Purificación Pascual Bueno. El Barrihumo.


- María Frías Ruiz “Ruíces” y Francisco Moreno Montesinos “Cabrilla”, 9 hijos: Bernarda, José, Antonio, Isabel, María, Carmen, Victoria, Julia y Purificación Moreno Frías. Vilo.


- Felicidad Ruiz Lagos “Ignacica” y Domingo Zorrilla Zorrilla “Alguacil”. 9 hijos: Manuel, Antonio, Teresa, Carmen, Remedios, Felicidad, Domingo, Isidro y Gloria Zorrilla Ruiz. La Quinta.


- María Cortés Fernández y Miguel Carmona Jiménez “El Chato Gitano”. 9 hijos: Dolores, María Amparo, Dulce, Arrafali, Miguel, Manuel, Ramón, Amparo, María Carmen Jiménez Cortés. El Barrihumo.


- María Moreno Barroso “Canita” y Salvador Moreno Godoy “Rosquillero”. 8 hijos: María, Encarna, Antonia, Salvador, Teresa, Antonio, Isidro y Santiago Moreno Moreno. El Barrihumo.

-María Oviedo Moreno “Fiñana” y Manuel Jaime Vegas “Cebolla". 8 hijos: Francisco, Enriqueta, Manuel, Antonio, Carmen, Ana, Dolores y Purificación Jaime Oviedo. La Quinta.


-Catalina Mostazo Ruiz y Antonio Godoy Gómez. 8 hijos: Antonio, Enrique, Dolores, Francisco, Victoria, Rafael, Inés y Coti Godoy Mostazo. Los Marines. 




- Encarna Jaime Villanueva “Finita” y Antonio Mostazo Parra “Café”. 8 hijos: Pedro Antonio, Encarna, María Cruz, Manuel, Pilar, Lola, Carmen y Rocío Mostazo Jaime. La Quinta.


- Eulogia Ruiz Benítez “Logia” y José Frías Moreno “Baltasara”. 8 hijos: Manuel, Carmen, José, Antonio, Pura, Francisco, Encarna y Magdalena Frías Ruiz. La Muela.


- Carmen Ortiz Oviedo “Manzanares” y Juan Benítez Godoy “El Obispo”. 8 Hijos: Dolores, María Carmen, Pilar, Juan Manuel, Herminia, María Lourdes, Purificación e Isidro Benítez Ortiz. Vilo. Emigraron a Badalona.


- Monsalud Verdugo Jiménez y Domingo Rey González “Tejón”, “Huelva”. 8 Hijos: Domingo, Antonio, María Luisa, José, Francisco, Josefa, Concepción y Rafael Rey Verdugo. La Negra. Emigraron a Valencia.


Las siguientes familias pertenecen a épocas anteriores, pero he decidido recogerlas en este escrito dadas las peculiaridades de las mismas. José Rafael de la Santísima Trinidad Gallego Aranda “Yescas” se casó dos veces y tuvo 23 hijos. Los hermanos Godoy Carnero tuvieron 10 hijos cada uno. Y las familias Gómez-Rodríguez y Luque Arrebola por los hijos que tuvieron: 21 y 19, respectivamente.


José Rafael de la Santísima Trinidad Gallego Aranda “Yescas” (1879-1947) y María de los Dolores Gálvez Gallardo (1891-1933). 14 hijos: Manuel, José, Antonio, María, Rafael, Salvador, Isidro, Trinidad, Francisco, Sebastián, Carmen, Domingo, Laureano y Salvador. Con Remedios Domínguez Bonilla (1904-1951). 9 hijos: Remedios, Carmelina, Rafael, Ricardo, Francisco Antonio, Juan José, Rafael, Victoriano y Dolores. Al morir algunos con muy poca edad volvían a repetir el nombre. Periana y Vélez-Málaga.


María Godoy Carnero y Francisco Serralvo Lozano. 10 hijos: Antonio, María, Manuel, Francisco, Salvadora, Dolores, Frasquita, Emilia, Teresa y Angelina Serralvo Godoy. Emigraron a Brasil.


Emilia Godoy Carnero y Francisco Frías Mérida “Cencerra”. 10 hijos: María, Manuel, Juan, Francisca, Emilia, Domingo, Antonio, Rafael, José y Teresa Frías Godoy. Las Mayoralas.


María Fernández López y Juan Godoy Carnero “La Minga”. 10 hijos: Dolores, Manuel, Obdulia, Juan, Antonio, José, Carmen, Teresa, Segundo y Pilar Godoy Fernández. Mondrón.


- Antonia Rodríguez Muñoz, Curandera, “Vecina Ríos” y Rafael Gómez Alférez. 13 hijos. Ana María, Rafaela, Dolores, Carmela, Remedios, Gloria, Margarita, Rafael, José, Francisco, Esperanza, Bienvenida y Antonia Gómez Rodríguez. Tuvieron 21 hijos. El Carrascal.


- Carmen Arrebola Ruiz “Perdigona”, “Turca” y Domingo Luque Fernández “Elvira”, “Moyero”. 12 hijos: María, Ana, Carmen, Ascensión, Domingo, Antonio, Dolores, Manuel, Isidro, Cristina, Isabel y Josefa Luque Arrebola. Tuvieron 19 hijos. La Negra.


LOS PUNTOS. Sería injustificable hablar de familias durante la dictadura y no hacer mención a los puntos. Las familias tenían necesidad de ayudas económicas directas, pero los mandatarios franquistas se sacaron de la manga otros métodos menos costosos, como el sistema de “los puntos”, mediante los cuales el trabajador tenía el derecho a percibir junto a su salario una ayuda económica en función del número de hijos que tuviese. La cantidad oscilaba desde las 15 pesetas mensuales en el caso de tener dos hijos, a las 145pesetas de haber doce hijos. De exceder ese número se incrementaba mensualmente 25 pesetas por cada hijo. Siendo requisito imprescindible para cobrarlos que la esposa no trabajase fuera del hogar.

En Periana, -e imagino que en todos los municipios de España sucedería lo mismo-, las familias esperaban esas modestas aportaciones económicas como agua de mayo. Las pagaban, trimestralmente, en el Sindicato, situado en la planta alta de la casa de Carmen y Dolores Bueno Riera “Las Arrieras”, en el Paseo de Bellavista, don José Navas Herrero, maestro del pueblo, y Antonio García García “El Curita”.


Recuerdo las largas colas que se formaban los días de pago y como algunos hombres salían con el dedo pulgar de la mano derecha manchado de azul. Y como no recordar lo contento que venía mi padre, Manuel Frías Molina “Calayo”, cuando los cobraba y al llegar a mi casa siempre decía lo mismo: Dolores, me han pagao los puntos. Dolores, me han pagao los puntos. Le entregaba el dinero a mi madre, ella cogía una cantidad y la guardaba en una cajita de cartón que había contenido carretes de hilo, se santiguaba y decía: “este dinero es para comprar la ropilla de San Isidro”.


NOTAS SOBRE FAMILIAS NUMEROSAS. En mi peregrinar por hemerotecas, archivos y bibliotecas recopilando informaciones sobre Periana, encontré las siguientes que tienen relación con el tema y nos ayudarán a comprenderlo e interpretarlo mejor.


LUNES 21 DE NOVIEMBRE DE 1904. La prensa informaba que Juan Mostazo Mateos, natural y vecino de Periana, embarcó en el puerto de Málaga en el vapor francés “Nivernais” con dirección a Argentina. Le acompañaban su mujer embarazada y seis hijos, el mayor de trece años.


Declaró: “Que antes de decidirse a embarcar había estado en Osuna y otros pueblos buscando trabajo; pero en todos ellos, cuando lo encontraba, era por pocos días, y así no ganaba para dar de comer a su familia. La noche anterior no habían comido”.


JUEVES 31 DE MARZO DE 1932. Francisco Largo Caballero, ministro de Trabajo y Previsión, firmó la orden por la que se le concedía al obrero de Periana, Antonio Ruiz Larrubia, domiciliado en la calle de Las Monjas número 26 y padre de nueve hijos, el subsidio a familias numerosas.


MARTES 21 DE AGOSTO DE 1934. La Comisión del Jurado Mixto de Trabajo Rural de Vélez-Málaga y Torrox, aprobó el Censo Profesional de Obreros Agrícolas, correspondientes al término Municipal de Periana.


NOMBRE Y APELLIDOS

EDAD

ESTADO CIVIL

Nº HIJOS

DOMICILIO

1

Manuel García Correa

44

Casado

1

C/ Olivar

2

Bernardo Cañizares Benítez

27

Casado

1

C/ Huelva

3

José García Carrera

40

Casado

7

C/ Altabacares

4

Manuel Bueno Moreno

57

Casado

1

C/ Jaén

5

Salvador Frías Larrubia

43

Casado

4

C/ Instituto

6

Diego Moreno Montoro

52

Casado

2

C/ Horno

7

Rafael Fernández Sánchez

43

Casado

6

C/ Quinta

8

José Villanueva Bueno

28

Casado

Ninguno

C/ Monjas

9

Rafael Bueno Ruiz

63

Casado

Ninguno

C/ Olivar

10

Antonio Fernández Vázquez

54

Casado

3

C/ Fomento

11

José Moreno Moreno

53

Casado

3

C/ Calvario

12

Francisco Molina Pareja

58

Casado

3

C/ Calvario

13

José Benítez Zorrilla

26

Casado

Ninguno

C/ Quinta

14

Domingo García Molina

23

Casado

Ninguno

C/ Horno

15

Antonio Perea Fernández

57

Casado

3

C/ Monjas

16

Alonso Gallego Moreno

33

Casado

3

C/ Instituto

17

Rodrigo Toledo Mates

57

Casado

2

C/ Obispo Barcelona

18

Damián Reiné Toledo

37

Casado

Ninguno

C/ Monjas

19

Francisco Reiné Toledo

34

Casado

1

C/ Monjas

20

Manuel Gallego Moreno

27

Casado

1

C/ Calvario

21

Francisco Palomo Vargas

46

Casado

5

C/ Fronteras

22

Francisco Perea Fernández

48

Casado

7

C/ Instituto

23

Francisco Caro Benítez

33

Casado

1

C/ Ancha

24

Ramón Correa Peláez

27

Casado

3

P/ Gómez Salazar

25

Manuel Moreno García

38

Casado

2

C/ Málaga

26

Alejandro Larrubia Téllez

27

Casado

1

C/ Obispo Victoria

27

Rafael Pareja Vázquez

35

Casado

3

C/ Calvario

28

José Benítez Téllez

58

Casado

3

P/ Barcelona

29

Celedonio Ruiz Porras

59

Casado

2

P/ Gómez Salazar

30

Antonio Molina Zorrilla

54

Casado

3

C/ Carrascal

31

Antonio Bueno Bueno

27

Casado

3

C/ Quinta

32

Antonio Pérez Fernández

53

Casado

3

C/ Quinta

33

Rafael Mateos García

45

Casado

5

C/ Carrascal

34

José Caro Acuña

31

Casado

5

C/ Calvario

35

Isidro Benítez Molina

45

Casado

3

C/ Cerco

36

José Moreno Moreno

47

Casado

6

C/ Málaga

37

Isidro Zorrilla Gómez

38

Casado

4

C/ Carrascal

38

Antonio Frías García

51

Casado

2

C/ Quinta

39

Francisco Bueno Ruiz

50

Casado

3

C/ Olivar

40

Bautista Benítez Bueno

56

Casado

3

C/ Ancha

41

Antonio García Carrera

52

Casado

7

C/ Carrascal

42

Antonio Oviedo Benítez

46

Casado

5

C/ Quinta

43

José Fernández Fernández

42

Casado

4

C/ Carrascal

44

Rafael García Carrera

37

Casado

3

C/ Olivar

45

Rafael Pareja Molina

62

Casado

2

C/ Calvario

46

Manuel Gaspar Oviedo

60

Casado

2

C/ Monjas

47

Isidro Benítez Larrubia

34

Casado

2

C/ Quinta

48

José Molina Zorrilla

50

Casado

3

C/ Quinta

49

Manuel Morales Carrera

57

Casado

4

C/ Carrascal

50

José Mateos Oviedo

30

Casado

2

C/ Cuadrado

51

Rafael Ruiz Cañizares

42

Casado

5

C/ Quinta

52

Antonio Morales Larrubia

52

Casado

3

C/ Calvario

53

José Jaime Larrubia

40

Casado

2

C/ Cristo

54

José Martín Molina

35

Casado

2

C/ Calvario

55

Francisco Frías Larrubia

42

Casado

2

C/ Olivar

56

Rafael Molina Fernández

39

Casado

4

C/ Carrascal

57

Francisco Santiago Moreno

39

Casado

2

C/ Cerco

58

Antonio Toledo Larrubia

36

Casado

5

C/ Monjas

59

Antonio Porras Reiné

57

Casado

3

C/ Quinta

60

Antonio Mateo Oviedo

32

Casado

1

C/ Horno

61

Manuel Fernández Sánchez

47

Casado

5

C/ Alta

62

Antonio Vázquez Moreno

39

Casado

3

C/ Quinta

63

Antonio Palomo Téllez

27

Casado

1

C/ Cerco

64

José Oviedo Martínez

42

Casado

4

C/ Horno

65

Antonio García García

42

Soltero

Ninguno

C/ Málaga

66

Juan Ruiz Chica

50

Casado

2

C/ Horno

67

Antonio García Valverde

62

Casado

1

C/ Olivar

68

Diego Mateos Moreno

31

Casado

2

C/ Almendros

69

Francisco Godoy Frías

40

Casado

5

Los Marines

70

Francisco Peña Jaime

48

Casado

5

El Cuchillar

71

Manuel Fernández Silva

36

Casado

5

Altabacares

72

Manuel García Caro

30

Casado

Ninguno

C/ Las Monjas


LUNES 15 DE ABRIL DE 1946. RELACIÓN NUMERICA DE LAS FAMILIAS CAMPESINAS DE PERIANA Y SU TÉRMINO MUNICIPAL.


Familias con 1 hijo: 40

Familias con 2 hijos: 67

Familias con 3 hijos: 37

Familias con 4 hijos: 49

Familias con 5 hijos: 37

Familias con 6 hijos: 24

Familias con 7 hijos: 17

Familias con 8 hijos: 4

Familias con 9 hijos: 3 Total: 278 hijos.


NIÑOS NACIDOS EN PERIANA DESDE EL AÑO 1935 A 1970


Desde el año 1935 al 1970 nacieron en Periana 5274 niños distribuidos de la siguiente forma. Año 1935, 174 niños; 1936, 168; 1937, 130; 1938, 141; 1939, 133; 1940, 163; 1941, 126; 1942, 112; 1943, 143; 1944, 192; 1945, 170; 1946, 190; 1947; 182; 1948, 217; 1949, 288; 1950, 194; 1951, 164; 1952, 202; 1953, 155; 1954, 199; 1955, 166; 1956, 163; 1957, 165; 1958, 148; 1959, 113; 1960, 146; 1961, 118; 1962, 87; 1963, 100; 1964, 107; 1965, 99; 1966, 104; 1967, 91; 1968, 84 1969, 68; 1970, 72. 


La mayoría de estos niños y algunos más nacidos hasta el año 1974 fueron ayudados a venir al mundo por Doña Margarita Carrasco Hette. No he podido averiguar la identidad del primer perianense que nació siendo Doña Margarita comadrona de Periana, pero sí he podido hacerlo del último, tal honor le correspondió a Antonio Bayo Luque, nacido el 9 de febrero de 1975.


(1) En el año 2019 el índice de fecundidad en España era de 1,26 hijos por mujer, y la edad media en que las mujeres tenían su primer hijo 32´2 años.


(2) En sus inicios para ser considerada familia numerosa había que tener 4 hijos. En la actualidad hay dos tipos de familias numerosas: especiales que son aquellas que tienen cinco o más hijos y generales las que tienen 3 o 4 hijos. También se consideran familias numerosas a los divorciados, viudos o solteros con dos hijos y aquellas familias que, teniendo dos hijos, al menos uno de ellos sea minusválido o incapacitado para el trabajo. A finales de 2019, había en España más de 650.000 familias numerosas de categoría general y unas 82.600 de categoría especial.


(3) A nivel nacional la entrega de estos premios la efectuaba Franco en el Palacio de El Pardo, siendo la noticia de apertura en todos los Telediarios de TVE, la única televisión que existía entonces.   Radio Nacional de España, con la que todas las emisoras privadas del país tuvieron la obligación de conectar con sus diarios hablados hasta el 25 de octubre de 1977, lo daba en sus informativos. Aparecía en la portada de todos los periódicos del país el día siguiente. Y NO-DO (documental que, hasta septiembre de 1975, obligatoriamente había que proyectar en todos los cines de España antes de la película) también se ocupaba ampliamente del tema.


(4) Por paradojas de la política ninguno de sus hijos pudo estudiar. La ayuda que la dictadura le concedió para arreglar las casa de Periana y los tres pisos que le dio en Málaga, propició que la democracia le denegase la beca debido al incremento que experimentó el patrimonio inmobiliario de la familia Martín-Caro.


(5) No, ninguno de sus hijos tuvo familia tan numerosa. Los que más hijos ha tenido son Rafael 6, Pepe y Antonio 4.

JOSÉ MANUEL FRÍAS RAYA