El municipio de Periana ha vuelto a celebrar con intensidad y fervor los días centrales de la Semana Santa, recuperando el protagonismo del Jueves Santo y Viernes Santo, dos jornadas marcadas por la tradición, la devoción popular y la participación vecinal.
Durante el Jueves Santo, es una noche “cargada de emoción y fe”, con la salida procesional de imágenes religiosas, la Virgen de Dolores y Nuestro Padre Jesús Nazareno, en esta ocasión estuvieron acompañadas por la sección de tambores de la Banda Municipal de Música de Periana.
El Viernes Santo, considerado el día más solemne de la Semana Santa, estuvo protagonizado por actos como el Vía Crucis y la procesión del Cristo Crucificado, manteniendo una tradición profundamente arraigada en el municipio.
La localidad de Periana vivió una emotiva y solemne conmemoración del Viernes Santo, en la que vecinos y vecinas se unieron en una noche de silencio, oración y reflexión.
La tradicional estación de penitencia recorrió diferentes puntos del municipio, marcando un itinerario espiritual por las distintas estaciones del Vía Crucis. La localidad respondió con una notable participación, acompañando con respeto y devoción cada una de las paradas. El silencio se convirtió en una forma de oración compartida.
Durante el recorrido, se recordó la Pasión de Cristo con lecturas, rezos y cantos que invitaron a la meditación y al recogimiento interior. La implicación de los vecinos fue fundamental para mantener viva esta tradición que año tras año fortalece los lazos de la comunidad y su identidad religiosa.
El acto culminó en un ambiente de profundo respeto y recogimiento, dejando una huella emocional en todos los asistentes, que volvieron a casa con el corazón lleno de fe y esperanza.
La celebración de la Semana Santa de Periana mantiene un carácter íntimo y auténtico, donde la implicación vecinal es clave.
No hay comentarios:
Publicar un comentario