miércoles, 13 de mayo de 2026

¿Por qué arrojan trigo a San Isidro cada 15 de mayo en Periana?










13/05/2026 - www.diariosur.es 
La localidad de la Alta Axarquía celebra una procesión única, en la que llegan a echarse más de 40.000 kilos de trigo al patrón y que puede ser una de las más lentas que existen: más de doce horas para recorrer apenas 1,1 kilómetros

Cada 15 de mayo, Periana vive una de las imágenes más sorprendentes de cuantas se conservan en la provincia de Málaga. San Isidro Labrador avanza entre sacos de trigo que se vacían desde balcones, puñados lanzados desde azoteas y un pueblo entero pendiente del lentísimo recorrido de una procesión única. Porque en esta localidad de la Alta Axarquía no solo se honra a su patrón de una forma que no se repite en ningún otro sitio conocido. También se mantiene viva una costumbre cuyo posible origen acaba de reconstruir un investigador local tras décadas siguiendo la pista de una historia transmitida casi únicamente de boca en boca.

Este viernes, la localidad volverá a vivir una de las celebraciones más singulares de la provincia de Málaga. Miles de kilos de trigo caerán sobre el trono de San Isidro en una tradición que ha pasado de generación en generación y que, según sostiene el historiador e investigador perianense José Manuel Frías Raya, podría tener un origen mucho más concreto de lo que se pensaba hasta ahora.

Frías Raya lleva desde los años setenta investigando todo lo relacionado con esta fiesta en hemerotecas, archivos y testimonios orales. El resultado forma parte ahora de un amplio dossier elaborado para solicitar que San Isidro de Periana sea declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía.

«Mucho se ha especulado y nada se ha escrito sobre el ritual existente en Periana de echarle trigo a San Isidro», explica el investigador en ese trabajo. La clave, según su teoría, estaría en un episodio transmitido por su abuelo materno, Rafael Raya Zorrilla, conocido popularmente como 'Ganguita'.




Según ese relato, antiguamente los agricultores ofrecían al santo quince espigas recién segadas cuando la procesión pasaba frente a sus casas. Pero un año de extrema sequía cambió por completo aquella costumbre. No llovió cuando debía hacerlo y la siembra no llegó a brotar. Cuando llegó el 15 de mayo no había espigas que entregar. Entonces, un labrador pidió acercar el trono a su balcón y vertió sobre San Isidro un cuartillo de trigo, algo más de un kilo.




Aquel gesto marcaría el inicio de una tradición que todavía hoy continúa viva. Al año siguiente volvieron las lluvias y regresaron las cosechas, pero las espigas nunca volvieron a protagonizar la ofrenda. Los agricultores empezaron a reservar parte del trigo sembrado para lanzarlo sobre el patrón durante la procesión.

Con el paso del tiempo, aquella pequeña ofrenda acabó transformándose en una auténtica lluvia de cereal. Las promesas dejaron de estar ligadas únicamente al campo y comenzaron a relacionarse también con la salud, el trabajo, las oposiciones o el servicio militar. Algunos vecinos prometían incluso su propio peso en trigo. El récord, según recoge Frías Raya, llegó a alcanzar los 3.000 kilos ofrecidos de una sola vez en agradecimiento por aprobar unas oposiciones.

La procesión más lenta

Pero San Isidro de Periana no solo llama la atención por el trigo. También por su ritmo. O, mejor dicho, por su lentitud. El propio José Manuel Frías Raya decidió cronometrar la procesión en 2017 y llegó a una conclusión tan llamativa como difícil de rebatir: posiblemente sea una de las procesiones más lentas del mundo.

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